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La influencia del beisbol en el desarrollo futbolístico de Johan Cruyff

Cruyff
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Los bates y las pelotas no eran muy comunes en Holanda durante la niñez de Johan Cruyff, el fútbol lo acaparaba todo en el país de los tulipanes. Sin embargo, el chico tenía una pasión especial por el béisbol que lo marcaría por toda su vida, especialmente por una mascota de receptor.

Aprovechaba cada tiempo libre para colocarse los aperos: peto, careta y chingalas porque era el catcher del equipo en el que jugaba. Combinaba los dos deportes y tenía un cariño importante por cada uno, pero las necesidades de su familia terminarían con ese triángulo amoroso.

“En el verano, cuando terminaba la temporada de fútbol, se jugaba al béisbol en el Ajax y yo era muy bueno”, recordó en su autobiografía My Turn: The Autobiography.

“Como receptor llegué a estar incluso en la selección nacional de Holanda hasta los 15 años. Yo era el primer bate, porque era tan pequeño que no me podían lanzar tres strikes. A menudo eran cuatro bolas malas y me daban la base por bolas”, admitió.

Una promesa

Su aventura en los diamantes duró hasta el año 1962, para ese entonces tenía 15 primaveras cumplidas y dos años después le llegó la oportunidad de firmar con Ajax su primer contrato como futbolista profesional. Con esa rúbrica cumplió su primer sueño: sacar a su madre de la pobreza, que era el principal motivo por el que jugaba.

Su progenitora había enviudado cuando él apenas tenía 12 años de edad y la situación económica empeoró. Cruyff tuvo que dejar sus estudios y se responsabilizó por cosas que a un niño, en pleno crecimiento, no le corresponde asumir. También creció sin una figura paterna que lo guiara.

A su madre le dijo, tras cobrar su primer sueldo, que jamás volvería a limpiar en las instalaciones del Ajax de Ámsterdam para sobrevivir. Ella, desesperada, había recomendado a su “Jopie” (como cariñosamente llamaba a su hijo) con el entrenador del club para que lo aceptara en las pruebas.

Siempre estuvo agradecido con la pelota

El béisbol le permitió concentrarme en muchos detalles que luego le serían muy útiles en el fútbol, así lo narró el fallecido mediocampista ganador de tres Balones de Oro. Y que además, en algún momento fue catcher en los diamantes.

“Como receptor tú determinas el lanzamiento del pitcher porque él no tiene un panorama total del campo como sí lo tienes tú. Aprendí que tienes que saber a dónde vas a lanzar la pelota antes de recibirla, lo que implica que debes conocer todo el espacio que hay alrededor tuyo y donde está parado cada jugador antes de cada tiro”, argumentó.

¿Similitudes del beisbol con el fútbol? Para Cruyff: “El beisbol es el típico deporte que puede hacer surgir el talento en los entrenamientos, porque tiene muchos paralelismos con el fútbol. Por ejemplo, la velocidad de arranque, deslizarse por el suelo, orientación espacial, aprender a anticiparse a los movimientos y mucho más”.

La dificultad que significó cubrir la posición 2 del beisbol y batear primer en el orden, para el líder de la recordada ‘Naranja Mecánica’, se convirtió en un argumento favorable para entender el fútbol en tiempo y espacio. Le ayudó a fortalecer su método y filosofía. “Para ser bueno en el béisbol hay que puentear el espacio entre corredor y la base, y mandar allí la pelota antes de que llegue corredor”.

Por eso, dentro de una cancha de fútbol fue un conductor eficaz del tiempo durante el juego, era capaz de romper cualquier muro defensivo con sus pases filtrados. Tenía una visión perfecta y periférica de cada espacio reducido. Parte de eso se lo atribuyó a su paso por el béisbol menor en su país.

Del diamante a tricampeón de Europa

“Ningún entrenador de fútbol me dijo que yo tenía que saber a dónde iba a pasar el balón antes de recibirlo, pero después cuando ya jugaba fútbol a nivel profesional, las lecciones del béisbol, tales como el enfocarme en tener todo el panorama, volvieron a mí y se convirtieron en mi fortaleza”, reconoció en su relato.

Capaz esa experiencia fue la clave principal para llegar a lo que se convertiría después: subcamepón del mundo en el campeonato de Alemania 1974, como capitán de Holanda. Además levantó tres Copas de Europa consecutivas con Ajax, desde el 1971 al 1973.

Ahora es y será una leyenda del deporte rey para la eternidad. Marcó una época dorada en la historia del fútbol gracias a sus trayectorias en Ajax, FC Barcelona y la selección holandesa. Y no es casualidad que esos equipos están considerados entre los mejores en juego vistoso de todos los tiempos, y él era el principal conductor los tres.

Escrito por: Raúl Zambrano Cabello / @RaulZambrano7

Foto: My Turn: The Autobiography

 

Raúl Zambrano Cabello

Licenciado en Comunicación Social egresado de la UCSAR. Desde el 2015 en los medios deportivos y toda la vida casado con el deporte. Pasé por El Nacional Web, Ovación Deportes y Deportivo La Guaira. "Mis dos complementos perfectos son: escribir con pasión y vivir el deporte día tras día".

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