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Roberto “Musulungo” Herrera cantará strikes en el cielo (+Fotos)

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Resulta difícil hablar de la historia de la Liga Venezolana de Beisbol Profesional (LVBP) sin mencionar el nombre de Roberto “Musulungo” Herrera, el gran referente de los árbitros de un circuito invernal en el que  previamente participó como jugador.

Este jueves, justo después de un temblor se sintiera en varios estados del país, la noticia de su fallecimiento conmocionó a los periodistas deportivos y a los fanáticos. Dejó de existir a la edad de 82 años.

Herrera nació el 21 de abril  en La Habana, Cuba, y desde joven sintió pasión por la pelota, al punto de que aprovechó su corpulencia (estatura de 1.92 metros y peso corporal de 99 kilogramos) para practicarla.

Tenía talento y, de acuerdo con EcuRed, captó la atención de los scouts de la Liga Profesional Cubana de Beisbol, quienes lo firmaron en 1955. Se desempeñaba como receptor y Cardenales de San Luis, organización de Grandes Ligas, le dio chance de trabajar en Estados Unidos.

Musulungo fue uno de los Umpires más reconocidos en la pelota venezolana (Foto: LVBP)

Debutó en Ligas Menores en 1956 y nunca pudo ascender a Las Mayores. Según Baseball Reference, disputó 857 encuentros a lo largo de 11 contiendas y llegó hasta el nivel Triple A. Después de ser dejado libre por las aves, mostró su talento en la Liga Mexicana de Beisbol (LMB).

Laboró en el circuito azteca entre 1968 y 1975. Vistió las franelas de Broncos de Reynosa, Pericos de Puebla, Leones de Yucatán, Alijadores de Tampico y Mineros de Cohahuila.

 Musulungo con corazón de león

Su llegada a la Cuna de Simón Bolívar se produjo en la temporada 1967-1968 con Leones del Caracas, el único club para el que jugó en la LVBP. Mantuvo average de .389 con cuatro jonrones, 14 anotadas y 13 empujadas en esa cita.

Fue la primera de las cuatro campañas en las que vio acción con los melenudos. Acabó con un porcentaje de bateo vitalicio de .306 con 18 dobles, un triple, 10 cuadrangulares,  64 fletadas y 63 marcadas.

Musulungo tuvo la oportunidad de vestir el uniforme de los Leones del Caracas (Foto: Cortesía)

En vida, aseguró que nunca pensó en convertirse en emprender una carrera en el deporte.

“Honestamente nunca pensé en ser profesional. Sin embargo, un día fue un scout al circuito donde yo actuaba y decidió contratarme. No obstante, primero debí convencer a mi madre, proceso que me tomó cerca de dos meses”.

Y como pelotero pudo convertirse en embajador de su natal Cuba, pues aparte de incursionar en las granjas estadounidenses, la LMB y la LVBP mostró su talento en Nicaragua y Panamá.

“Musulungo” tuvo la oportunidad de jugar en la Liga Mexicana de Beisbol (Foto: Cortesía)

Llegar al Big Show no resultó posible por una gran serie de factores, incluido un problema físico.

“Las primeras temporadas fuera de mi país fueron duras, debido al cambio cultural. Esas son el tipo de cosas que no le dicen a uno cuando le dan un contrato. Sin embargo, resistí, ya que no quería regresar fracasado (…) Lamentablemente, cuando había chance de subirme (a la Gran Carpa), tenía el brazo lesionado y me regresaron a las menores”.

La gran pasión de una leyenda antillana

Después de retirarse, en 1975, decidió mantenerse en los diamantes como umpire principal, una función que ejerció en la LVBP ininterrumpidamente por 24 años. Su jocosa manera de cantar strikes y el respeto del que gozó por parte de los beisbolistas le dieron el estatus de leyenda.

Aseveró que su deseo de impartir justicia nació de una forma poco convencional.

“Esa idea la empecé a manejar poco tiempo antes de retirarme. Sin embargo, esa decisión se aceleró por una discusión que tuve con un árbitro, en la cual me dijo que lo único que le pedía a Dios era que me convirtiera en umpire”, señaló Herrera, quien fungió como juez en Estados Unidos y México.

Haber sido pelotero le favoreció a la hora de tomar decisiones acertadas. “Obviamente fue fundamental mi experiencia como jugador. Sin embargo, entendí que eso no bastaba, por lo cual realicé diversos cursos en México y en Estados Unidos”.

“Musulungo”, a quien el recordado narrador Luis Manuel Fernández apodó el “Rey del Extrainning”, siempre sintió una gran alegría por permanecer vinculado a la disciplina y, sobre todo, por el hecho de sentenciar outs o quietos con imparcialidad durante una época.

En la que no se empleaban las repeticiones instántaneas de televisión para cambiar las resoluciones.

“El arbitraje fue tan importante como mi familia. Sin embargo, luego de tanto tiempo mi trabajo había sido muy criticado”, dijo Herrera, quien aseguró que sólo la pasión lo llevó a ir a los estadios.

“Considero que debes tener corazón para que te respeten. También debes aprender a vivir solo, ya que los torneos le dejan a uno poco tiempo para hacer vida social”.

Ahora, tras su partida física, seguramente será el umpire principal de un choque en el que intervendrán los inolvidables José “El Hacha” Castillo y Luis Valbuena, dos emblemas de Cardenales de Lara, que fallecieron trágicamente a principios de diciembre y le darán la bienvenida al cielo.

Escrito Por: Joseph Ñambre | @JosephSports27

FotoCortesía de Prensa LVBP

 

Daniel Parra

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