Asnoldo Devonish, el atleta que puso a Venezuela en la órbita olímpica (+Video)

Asnoldo Devonish
23 julio 2020

15 metros y 52 centímetros de alegría y orgullo, de historia pura, de un antes y un después en los registros del deporte venezolano. Con esa marca Venezuela festejó su primera medalla olímpica, cortesía de Asnoldo Devonish, un joven de 20 años, proveniente del estado Zulia, que, sin miramientos, desafió a la estrella de entonces del salto triple.

 

Venezuela había debutado en unos Juegos Olímpicos en Londres 1948, por medio del ciclista trujillano Julio César León, y cuatro años más tarde, en Helsinki, Finlandia, acometía su segunda participación en la gran cita del deporte universal. Eran tiempos de dictadura en la patria de Simón Bolívar, del látigo severo de Marcos Pérez Jiménez.

 

 

Distinto a lo que ocurrió en Londres, donde León fue el único representante criollo, nuestro país asistió con una delegación más numerosa (38 atletas) a los Juegos Olímpicos de 1952, un grupo donde figuraba aquel deportista de piel morena y extremidades largas que era conocido por ser sobrino de José Encarnación “Pachencho” Romero, otra gloria de la actividad deportiva nacional.

 

Asnoldo Devonish, de campeón bolivariano a medallista olímpico

 

Asnoldo Devonish era un bisoño, que apenas rebasaba la mayoría de edad, pero el año precedente había hecho mucho ruido con sus grandes actuaciones en el plano continental y levantaba expectativa de cara a su participación en el salto triple de la cita olímpica. El nacido en Maracaibo y criado en Bachaquero (su papá, oriundo de Barbados, era trabajador petrolero) venía de ganar oro en los Juegos Bolivarianos de Caracas (1951), un antecedente que alimentaba esperanzas y ponía a volar las ilusiones.

 

Llegó el día de la competencia en Helsinki, el 23 de julio de 1952, y Devonish le regaló el primer sorbo de gloria a Venezuela en unos Olímpicos. Saltó 15.52 en el triple y alcanzó una histórica medalla de bronce, detrás del brasileño Adhemar da Silva y del soviético Leonid Shcherbakov, los saltadores que en la previa partían con el favoritismo. El zuliano, que hizo la segunda mejor marca en la ronda clasificatoria, llegó a coquetear con la medalla de plata, pero Shcherbakov lo bajó a la tercera casilla con su 15.98 de la cuarta ronda. El brasileño da Silva, en otro nivel, ganó la prueba con 16.92, con el detalle de que pasó los 16 metros en cuatro ocasiones y rompió el récord mundial en par de oportunidades.

 

 

Una suspensión lo privó de otra participación olímpica

 

De aquel memorable día, que dividió en dos la historia del deporte venezolano, se cumplen 68 años. Pese al paso del tiempo, la huella de Devonish permanece imborrable. Pudo haber ganado otra medalla olímpica, pero su participación en Melbourne (Australia) 1956 fue truncada por una suspensión que le impuso la Federación Venezolana de Atletismo, luego de que abandonara la concentración nacional en los Juegos Panamericanos de 1955, donde consiguió la mejor marca de su carrera (16.13), para irse a ver las carreras de caballos (era un aficionado hípico) en el Hipódromo de Las Américas.

 

Devonish volvió a competir en 1961, luego de que Eduardo Alfonzo, elegido como presidente de Feveatletismo, le levantase la sanción, pero el zuliano ya no era el mismo y decidió retirarse en 1963, a la edad de 31 años. Luego de esto asumió funciones de dirigente en el ámbito deportivo y llegó a ser presidente del Instituto Nacional de Deportes. Falleció el 1° de enero de 1997 en Caracas, a sus 64 años.

 

Escrito por Carlos José Méndez / @CarlitosJMendez

Foto: Cortesía