Boris Diaw: MVP encubierto de los Spurs en 2014

Con una plantilla que contaba con Tim Duncan, Manu Ginobili, Tony Parker, Danny Green y Kawhi Leonard, el nombre de Boris Diaw podría pasar fácilmente por debajo de la mesa. No obstante, el francés entendía el juego tan bien como el resto, e incluso mejor. Tanto así, que sus virtudes llevaron a los Spurs de San Antonio a ganar su quinto título de la NBA.

Diaw llegó a San Antonio en la última parte de la temporada 2011-2012. Ya había jugado 10 años en la mejor liga del mundo, representando a Atlanta, Phoenix y Charlotte.

Tras gozar de años como titular, se convirtió en un jugador de rol. Bajo la dirección de Gregg Popovich, solo estuvo en el quinteto inicial el 21.1% de los encuentros totales que disputó (26% en Playoffs).

Pero a fin de cuentas, lo importante no es iniciar, sino cerrar. Y por supuesto, potenciar al equipo estando en cancha. Boris Diaw lo hacía a la perfección. El último título de los Spurs no hubiese sido posible sin él. ¿Por qué?

Boris Diaw = Inteligencia pura

En la 13′-14′, el ala-pivot nativo de la Isla de Francia fue el tercer jugador de San Antonio con más partidos disputados en la ronda regular (79). Además, fue el cuarto con más minutos en cancha (1.974). Promedió 9.1 puntos, 4.1 rebotes y 2.8 asistencias. 52% de acierto en tiros de campo y 25.0 minutos por juego -quinto en la plantilla-.

Más allá de la constancia, sus números no «impresionan». Allí radica la diferencia con el resto. Boris Diaw no fue un jugador de estadísticas, su trabajo no puede resumirse en los datos clásicos. La inteligencia rompe el molde.

«3D» era capaz de hacer todo en el tabloncillo. Anotar, tomar rebotes, poner cortinas efectivas y sobretodo, pasar la pelota. En términos de darle viabilidad a la idea de Popovich, su valía podía equipararse a la de Tony Parker o Manu Ginobili.

Élisabeth Riffiod, madre de Diaw y miembro del Salón de la Fama del Baloncesto Francés, le explicó a este que el juego era entretenido solo si los cinco jugadores del equipo estaban involucrados. Boris lo entendió como pocos.

En las Finales, por ejemplo, a pesar de tener un 12.6% de uso estando en cancha, logró un 22.5% de asistencias. Esto se refiere al porcentaje de tiros de campo totales anotados por un compañero al que Boris asistió. Analizando ambos datos, no solo observamos que el galo pasaba la pelota frecuentemente, lo cual es obvio, sino que sus pases eran eficaces y le facilitaban la resolución a los anotadores.

No hay mejor manera de comprobarlo que a través de la imágenes: observemos -y disfrutemos- sin apuros este video.

Preparando el terreno

En la NBA todo se reduce a los Playoffs. Da igual si obtuviste 60 victorias en el año, si quieres el trofeo no puedes fallar al final. De hecho, en el propio 2014, San Antonio estuvo a un partido de quedar afuera en primera ronda ante los Mavericks de Nowitzki. Pero respondieron. Boris Diaw también dejó su huella en la fase decisiva.

  • Dallas: los primeros tres partidos de Playoffs no fueron buenos para Diaw. Pero estando 1-2 abajo en la serie, y jugando en casa ajena un partido de vida o muerte, el francés despertó: 17 puntos, 4 rebotes y 4 asistencias. Serie empatada.

    En el séptimo partido se hizo sentir con 8 puntos, 5 asistencias -líder junto a Ginobili- y 7 rebotes -solo superado por Duncan-.
  • Portland: para los Spurs, los Blazers nunca fueron rival. Aun así, Boris destacó en el lapidario 3-0 en Portland, pues terminó con +22 en 23:22 de juego. Solo lo superó Manu (+24).

Hasta entonces, era osado decir que Diaw era el jugador más valioso de la escuadra texana en la postemporada. Pero sí existía claridad en una afirmación: en los momentos en los que San Antonio llegaba al límite, él había estado, impactando para bien en ambos costados de la cancha.

Cuando las papas queman

Dos series separaban a los Spurs de su quinto título. La presión y la dificultad de la tarea aumentaba cada vez más. En las Finales de Conferencia se enfrentarían al Oklahoma City Thunder, su verdugo en la misma instancia dos años antes.

A la altura de las circunstancias, Boris Diaw dio un salto de calidad y se ganó algunas miradas. Promedió 13.2 puntos, 5.2 rebotes y 3.0 asistencias. Tercero en rebotes y asistencias, cuarto en puntos por juego y minutos jugados. Y en valoración de juego (10.6), solo por detrás de Duncan (15.3) y Ginobili (13.0).

Con la serie igualada a dos victorias por lado, allí estuvo el campeón europeo: 13 puntos, 6 rebotes, 3 asistencias y +19 en cancha.

Los texanos fueron a buscar el boleto a la final en el juego 6, y lo consiguieron. Diaw tuvo un noche mágica ofensivamente hablando. Sumó 26 puntos. Por una velada intercambió roles y cosechó el trabajo de los otros cuatro en cancha. Eso sí, siempre todos participando.

El mencionado encuentro se fue a tiempo extra. Y casualmente el francés anotó par de puntos a través de los tiros libres para asegurar el pase a la segunda final consecutiva de los Spurs.

Cuando las papas quemaron, él estuvo. Mostró otra faceta, menos habitual pero igual de valiosa. Estaba un paso por delante del resto.

Boris Diaw, sueño cumplido

En 2013, Boris Diaw se coronó como campeón de Europa con Francia, junto a Tony Parker, MVP del torneo. Cumplió uno de sus más grandes sueños. No obstante, aún le restaba una meta por tachar de la lista: el trofeo Larry O’Brien. Finalmente lo haría realidad, estando él en plan estelar.

San Antonio remontó en el último cuarto del partido 1 mientras el bicampeón de la primera división de Francia estuvo en el tabloncillo. 2 puntos, 6 asistencias, 10 rebotes y todo el aporte que nos podamos imaginar que no se puede cuantificar.

Miami empató la serie a pesar de los esfuerzos de Diaw, quien nuevamente bajó 10 rebotes, que acompañó con 5 asistencias y 7 puntos. Con derrota incluida, la final tuvo un punto de inflexión a partir de este duelo.

Gregg Popovich finalmente decidió darle la titularidad al francés para el juego 3. Decisión más que acertada. Boris jugaría 37:17 y lograría un +20, el mejor balance de todos.

En la posterior función, los Spurs dejaron la serie prácticamente definida y ganaron por segunda vez consecutiva en Miami. Ocho puntos, nueve asistencias y nueve rebotes sumó el «33». Otra clínica.

«Es difícil, nunca sabes qué va a hacer. Si la va a lanzar, a pasar o a driblar. Su habilidad para hacer todo estando en su posición lo hace difícil. Te descuidas un minuto y está penetrando al aro o haciendo una cortina para desmarcar al tirador»

Chris Bosh, tras el juego 4

Colaboró con cinco puntos, seis asistencias y nueve rebotes el día del golpe final.

Las Finales de 2014 terminaron, y Boris Diaw fue el que más minutos jugó por los campeones (176) -empatado con Parker-. Líder en asistencias por juego (5.8) y segundo en rebotes (8.6).

Reiterando lo previamente expresado, su importancia iba mucho más allá de los números. Desde acciones tan simples como señalarle a un compañero dónde posicionarse, hasta jugadas en las que engañaba con una finta de tiro, y luego de bandeja, para terminar con un pase por detrás de la espalda del rival.

A lo largo de su carrera, pero específicamente en 2014, Boris Diaw fue el vivo ejemplo de la inteligencia personificada en una cancha de baloncesto. Entender el juego en ambos costados de la cancha y además predecir qué hará el rival, es digno de admiración. Señor Diaw, mes respects.

Escrito por: Jorge Fernández / @SirGeorgeF
Fotos: USATSI, Chris Trotman (Getty Images), NBA.
Videos: Normandie, NBA, AL’s Highlights World.
Fuentes: Basketball Reference, CBS Sports, Bleacher Report, ESPN.

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