Nate Robinson: el NBA que ganó, gustó y gozó en Venezuela

Nate Robinson se encontraba jugando en la Liga de Desarrollo de la NBA cuando fue contactado por Guaros de Lara a inicios de 2017. A simple vista cualquiera calificaría la intención de osada. Pero la llamada D-League -hoy G-League- no era sitio para un ambicioso Robinson, que vino a «demostrar lo que aún tenía por dar en la cancha«. Los larenses querían continuar con su ciclo histórico, pues ya eran bicampeones de América. Solo restaba reinar en Venezuela.

 

Si nos referimos a América, Lara era el mejor destino posible en el momento para el base de 1.75m. La franquicia crepuscular vivía la mejor época de su historia, poseía un equipo para ganar todos los torneos en los que compitiese y su núcleo de aficionados era un espectáculo en cada partido. Para un showman como Nathaniel, los buenos momentos estaban asegurados.

 

De otra liga

 

Nate Robinson demostró desde el día 1 que su nivel seguía siendo el de un NBA regular. Más de 10 años a cuestas en la mejor liga del mundo lo avalaban. No obstante, para otros su viaje ya había terminado a raíz de las lesiones. Él se encargó de decir lo contrario en la cancha.

 

La mitad o más de la selección nacional de Venezuela hacía vida en Guaros de Lara. Aunado a eso, el resto de la importación también era de calidad. Pero tanta suma de talento no impidió que Nate no solo fuera el foco de atención principal, sino también la gran estrella del equipo.

 

Su sola presencia intimidaba al resto. De verdad era de otra liga. Disputó 35 partidos en 2017, en los que promedió 16.0 puntos, 5.1 asistencias, 2.3 rebotes y 1.2 robos, además de un 47% de acierto en tiros de campo y 37% en cestas triples.

 

No jugaba en demasía, pues debido a la acumulación de buenos jugadores, el cuerpo técnico larense se podía dar el lujo de descansarlo. «Solo» jugaba 25.5 minutos por duelo. Para el cartel que tenía era poco tiempo en cancha. Pero no necesitaba de más para desequilibrar la balanza y favorecer a su conjunto. Con eso bastaba.

 

Incluso tenía el tupé de jugar «sobrado». Si Guaros se veía en problemas, él aceleraba y la tormenta pasaba. No era la estrella que siempre tenía el balón en las manos. Sus asistencias lo validan. Él hacía jugar al equipo a una marcha distinta, marcha que ningún otro conjunto pudo igualar.

 

 

Nate Robinson: campeón y MVP

 

Guaros de Lara, como se esperaba, volvió a la gran final de la Liga Profesional de Baloncesto (LPB). Repetía serie definitiva contra Marinos de Anzoátegui, verdugo dos años antes. Los dirigidos por Guillermo Vecchio se desquitaron y le ganaron el título a los orientales de la mano de Nate Robinson, quien terminó quedándose con el premio al Jugador Más Valioso.

 

El partido más complicado para Lara fue el primero, que ganaron por dos puntos (96-94) y tras venir de atrás. El tres veces campeón de la competencia de clavadas de la NBA sumó 27 puntos y 6 asistencias.

 

05 de julio de 2017 es la fecha que nunca olvidará Guaros. En la noche de aquel día se coronaron por primera vez en su historia. Fue en el sexto juego de la mencionada final, arrollando a su rival 100-72. Robinson colaboró con 17 puntos y 8 asistencias, solo superado en el apartado anotador por los 18 tantos de Zach Graham.

 

 

Fin de ciclo

 

Nate Robinson también disputó tres partidos en la Liga Sudamericana que a la postre ganaría la escuadra venezolana. En ninguno de los encuentros fue titular. Sumó 7.3 puntos y 1.0 asistencia por compromiso. No estuvo presente en la serie final.

 

En dónde sí jugó bastantes minutos (30) fue en la Copa Intercontinental, pero allí se encontró con la derrota. Quizás fue el único recuerdo gris que tanto él como Guaros tienen de la época, pues se hizo costumbre para ellos quedarse con el oro en prácticamente cada final que jugaron. Fueron vencidos por el Iberostar Tenerife (76-71). Nate sumó 10 puntos, 6 asistencias y un rebote.

 

«Kryptonita» se fue a la liga BIG3, en donde muchos veteranos destacados de la NBA encontraron un espacio para seguir mostrando sus habilidades. Estuvo en contacto con los Pelícanos de Nueva Orleans para volver, pero no llegó a nada y recaló en el Homenetmen Beirut B.C. del Líbano. Acarreó una lesión de la BIG3 y fue cortado al poco tiempo de su llegada a Asia.

 

Lo último que sabemos de Nate es que participará en un torneo de tres contra tres televisado, llamado «5 Tournament» junto a otros ex-NBA. Dicha competición se llevará a cabo entre el 19 de julio y el 29 de julio de este año. Así sea para exhibiciones, aún Robinson tiene más por darle al baloncesto.

 

Su pasión por el juego, la química que tuvo con el público y su indiscutible nivel de élite lo llevaron a convertirse en el importado más impresionante que pisó nuestros tabloncillos. Cuando jugó, maravilló a seguidores y rivales. Bastó un juego para que nos diésemos cuenta de la clase de jugador que había llegado al país. Y bastó solo una temporada para que dejase una huella inolvidable. Qué grande eres, Nate Robinson.

 

 

Escrito por: Jorge Fernández / @SirGeorgeF.
Foto: Guaros de Lara.
Videos: Mix Basket Roger Gozco12, Jesus Besteiro.
Fuentes: Real GM, NBC Sports.

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