Baloncesto venezolano: El tiempo puede estar a favor, o no

Es bien sabido que el COVID-19 o Coronavirus ha sido capaz de paralizar el deporte mundial en todos sus ámbitos, desde lo amateur hasta lo profesional. Son contadas las ligas que mantuvieron su desarrollo tras esta pandemia. Es por eso que las competiciones han tenido una pausa violenta y otras no pudieron si quiera iniciar. El baloncesto no escapa de esta realidad.

Si hablamos del caso específico de Venezuela y la eterna novela del baloncesto profesional, podríamos pasar todo el día discutiendo sobre ello.

Cuando finalmente se veía una luz al final del túnel con la creación de la Súper Liga Profesional de Baloncesto, nos encontramos con una emergencia internacional, que por fortuna, en esta ocasión se escapa de las manos de cualquier dirigente local.

Aquí llegamos al punto de preguntarnos si, ¿Este es el tiempo que en verdad merecían para organizar mucho más las ideas, no correr sobre la marcha y planificar todo mucho mejor? Nadie es dueño de la verdad absoluta, pero realmente la respuesta correcta es que SÍ.

¿Baloncesto organizado?

Una palabra que en Venezuela es difícil de asimilar, concretar o comprender, y no solo en el ámbito deportivo, sino, en general. Pero bueno, lo que nos compete en esta lectura es el deporte del balón naranja, así que sigamos.

El 13 de marzo del presente año, Oswaldo Narvaez, dirigente de la Federación Venezolana de Baloncesto (FVB), expresó a través de su cuenta en Twitter la aprobación y el aval FIBA de la nueva competición nacional.

La misma contaría con 16 equipos, además de la inclusión de un otra divisa que manejaría el ex jugador Víctor David Díaz, llamada Supersónicos con sede en la UCV. Información por el periodista William Muvdi en el portal Dos Quintetos.

Esta nueva Súper Liga tendría un híbrido de equipos de la acostumbrada Liga Profesional de Baloncesto (LPB) y la pasada LED 1 o Liga Especial de Desarrollo.

Es bueno destacar que hay quintetos históricos que no saldrían en esta competición, como lo son Marinos de Anzoátegui, Panteras de Miranda o los propios Gaiteros del Zulia; divisas envueltas en distintos escándalos por deudas hacía sus jugadores.

El caso es que, además de ese anuncio, la postergación de la rueda de prensa del torneo, eventuales fichajes de los equipos y suspensión de las disciplinas deportivas profesionales por el COVID-19, no se ha podido leer otro avance por parte de los organizadores. Quizás un buen formato, confirmación de escenarios, entre otros planes.

¿Cuál es la situación con la selección?

Hay que aplaudir el contacto y acercamiento que se produjo entre la FVB y más de 60 jugadores fuera del territorio nacional. Sin embargo, es importante mantener ese vínculo y no dejar a un lado la cantidad de talento venezolano fuera de las fronteras. Además se anunció que se hará lo mismo con los jóvenes dentro del país.

Plan que se ha propuesto en muchas ocasiones y nunca se ha desarrollado en concreto. Tanto así, que las selecciones menores, formativas y femeninos han dado un paso atrás en sus competiciones correspondientes.

Por su parte, el 18 de abril llegó un nuevo seleccionar técnico para la vinotinto femenina. Eduardo Pino se hará cargo de las riendas de la selección nacional, asegurando que los trabajos no se logran en una semana o tres días de entrenamientos.

“El objetivo principal es tratar de poner a Venezuela entre los tres primeros de Suramérica cuando se juegue el próximo Suramericano, ese será nuestro primer reto”

Con esta declaración, las expectativas se ponen muy altas y la sed de crecimiento en el baloncesto femenino en el país es fundamental. ¿Una liga profesional profesional femenina? Â¿Por qué no? Solo hace falta la voluntad y seriedad en cada una de las partes involucradas dentro de los federativos, sabiendo que, las jugadoras han alzado su voz en las distintas plataformas sociales queriendo jugar en su país.

¡Más de un año!

Si el Coronavirus lo permite, la Federación Venezolana de Baloncesto tendrá más de un año para que la selección nacional se prepare y consiga su cupo de manera consecutiva a unos Juegos Olímpicos. Situación cuesta arriba (por ser un repechaje), pero nada imposible.

FIBA informó que los torneos clasificatorios que otorgan los últimos cupos a los Tokio 2021 se jugarán del 29 de junio al 4 de julio del próximo año. La Vinotinto estará en uno de esos cuatro torneos. El campeón de cada evento, obtendrá un boleto olímpico.

La selección nacional de baloncesto ha logrado lo que ninguna otra delegación ha hecho por el país es tan poco tiempo.

Por eso es tan prescindible mantener la llama viva y continuar apoyando su crecimiento, pero no solo a la absoluta, sino, sus bases, porque ¿quién nos asegura un crecimiento pleno y una buena generación de relevo? ¿Al final tendremos liga profesional? ¿Se apoyará al baloncesto femenino? ¿Habrá desarrollo de torneos menores nacionales? No lo sabemos, pero el llamado debe ser recurrente para que no se les olvide.

Escrito por Alan Muro – @il_alan
Fotos: SuperLiga de Baloncesto.

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