Rumbo al Mundial: Canadá, creadores del baloncesto y de Steve Nash

25 agosto 2019

En diciembre de 1891, James Naismith inventaría en Massachusetts uno de los deportes más populares de la historia moderna y por el cual muchos sienten pasión: el baloncesto. Pero a pesar de trabajar en Estados Unidos, el Dr. Naismith era un oriundo de Almonte, ubicada en Ontario, por entonces perteneciente a la Provincia de Canadá.

Inventó el deporte de la canasta como una manera de mantener activo a sus estudiantes en la Universidad de Springfield, aunque nunca supuso que su invención sería uno de los más practicados deportes alrededor del globo.

En la tierra donde nació el creador del básquet se pensaría que dominarían junto a Estados Unidos el panorama internacional, pero no fue así pese a un comienzo promisorio.

Desde su unión a FIBA en 1936 jamás se alzarían con una medalla. Unas veces por falta de suerte y otras por malas camadas.

James Naismith, creador del baloncesto (Foto: Dominio Público)

Primera participación, primera medalla

El baloncesto irrumpió en el escenario olímpico en los Juegos Olímpicos de Berlín 1936, y por supuesto, la selección canadiense debía estar.

Los norteamericanos demostraron su superioridad, ganando todos los duelos directos hasta llegar a la gran final.

Primero vencieron a Suiza en octavos de final por 27-9, seguidamente hicieron lo propio con Uruguay por 41-21 y en las semifinales batieron 42-15 a Polonia.

La Final los midió ante sus rivales y vecinos, los Estados Unidos, que los superó 19-8 para llevarse el primer oro de unos JJ.OO.

Canadá se colgó la presea plateada en lo que fue un excelente logro de inicio. También hay que añadir que el tercer puesto corrió a manos de México, por lo cual fue un podio totalmente norteamericano.

Debido a la Segunda Guerra Mundial se suspenderían las dos siguientes ediciones, volviendo a competir en Londres 1948.

Un noveno puesto sería una clara decepción. Una decepción que se volvería habitual, pues repetirían posición en Helsinki 1952 y Melbourne 1956.

Después de ausentarse en Roma 60, retornarían en Tokio cuatro años después. No obstante, la cosa empeoró, pues terminaron últimos de su grupo sin ganar un solo encuentro de los siete que disputó. Apenas se resarcieron con un triunfo por la mínima ante Perú (82-81) en la ronda de consolación.

Baloncesto en los JJ.OO Berlín 1936 (Foto: Olympics)

Debut en mundiales

En medio de esas participaciones olímpicas harían su estreno en los Campeonatos del Mundo.

Brasil en 1954 y 1963 , al igual que Chile en 1959 fueron testigos de mediocres desempeños de los del país de la hoja de maple. Finalizaron 7mos, 12vos y 11vos respectivamente.

Uruguay 67 no los tuvo en la lista de invitados. Una evidencia de la poca resonancia internacional de un equipo que estaba llamado a dominar la región.

Quizás la mejor época fue entre 1974 y 1986, cuando se mantuvieron asiduamente entre los ocho primeros del planeta y los tres mejores de América.

Llegaron los resultados

Pasados 40 años de aquella final en Berlín, Canadá se instalaría otra vez entre los cuatro mejores.

No era para menos, puesto que eran anfitriones en la cita de Montreal 76. Pasaron la primera sin sobresaltos, excepto por la paliza sufrida 108-85 ante la Todopoderosa escuadra de la Unión Soviética.

En las semifinales cayeron contra una selección de Estados Unidos conformada por jugadores universitarios de la NCAA por un amplio 95-78. Al menos podrían aspirar a una medalla. Solo que el «Rodillo soviético» sería demasiado de nuevo y los avasalló 100-72.

A Moscú 1980 no acudirían como consecuencia al boicot perpetrado por Estados Unidos y sus aliados, pese a lograr el segundo lugar en el Preolímpico de ese mismo año.

Otra medalla esquiva

La revancha llegaría en Los Ángeles 1984, dónde el boicot sería materializado por los países pertenecientes al Pacto de Varsovia. La no participación de la URSS era una clara ventaja para el resto de equipos.

Canadá comenzó perdiendo frente a España de manera dolorosa por un solo punto (83-82). Dos días más tarde USA los barrería 89-69. Se recuperaron en los siguientes choques imponiéndose a China, Uruguay y Francia, lo cual les bastó para avanzar.

Allí superaron a una potencia de aquel tiempo como Italia por 78-72. Estados Unidos en semis le batió con claridad y todo estaba fijado en el ansiado bronce.

El destino volvería a ser cruel y Yugoslavia obtendría el cometido en un disputado encuentro que se definió por dos posesiones (88-82).

La época dorada del baloncesto canadiense empezó su curva regresiva en 1988.

España 86 fue testigo de una actuación regular de los canadienses, quedando octavos por debajo de Israel. Sin embargo era algo pasajero dado que en el FIBA Américas clasificatorio a los Juegos de Seúl conquistarían el tercer puesto detrás de Brasil y Puerto Rico.

Aquella era también la primera participación de Venezuela en un torneo preolímpico. Quedaron últimos sin victorias.

En la capital coreana fueron eliminados en la segunda ronda por la Yugoslavia de Petrovic, Divac, Kukoc y compañía. Tardarían 12 años en volver a una competencia olímpica.

Jay Triano, líder de la selección canadiense en los 80’s (Foto: Reddit.com)

Un canadiense nacido en África

Nacido en Sudáfrica en 1974, Steve Nash emigraría junto a su familia a Canadá para alejarse del apartheid existente en el país austral.

Con 19 años debutaría con la camiseta nacional en el Premundial de 1993 que daría plazas al Mundial de Canadá 94.

Nash era parte de un proceso de renovación que buscaba olvidar la traumática derrota sufrida a manos de Venezuela en Portland.

Junto al base estaba Rowan Barrett y Rick Fox. En aquel torneo acabarían séptimos. El Mundial vio como dejaban en el camino a Argentina en la zona de grupos.

Casi se meten de nuevo entre los cuatro mejores pero una remontada épica liderada por Nash en el duelo contra Grecia no bastó y al finalmente perecieron 74-71.

Esta generación debía aprovechar que el Dream Team estaba ya en Atlanta 96 para regresar a unos JJ.OO. La suerte y la inexperiencia no les sonrió, quedando a las puertas de la gesta.

Una mediocre labor en el Mundial de Grecia 98 no hacía prever lo que vendría un año después.

La esperada vuelta

La selección de Canadá arribó a San Juan liderados por un Steve Nash que ya contaba con tres años de experiencia en el mejor baloncesto del mundo. Además de la presencia de varios jugadores en las mejores ligas de Europa, caso de Barrett y Michael Meeks.

El base de los Dallas Mavericks contaba en ese entonces con 25 años, sería nombrado MVP y colocaría a su patria adoptiva en los JJ.OO  de Sidney 2000.

La ciudad más antigua de Australia observó a un elenco en pleno estado de forma durante la ronda inicial.

Resonante fue el triunfo 83-75 sobre Yugoslavia, actual campeón del mundo en ese entonces, con 26 puntos, ocho rebotes y ocho asistencias de Nash.

En esa misma llave superaron a España 91-71 y a Australia, conjunto de casa, por marcador de 101-90.

Tuvieron un arranque malo en el juego de cuartos de final con Francia al irse al vestuario abajo 38-23. No alcanzó el parcial 40-30 en el complemento. Una lastima para el perimetral que obtendría el Jugador Más Valioso de la NBA en par de ocasiones.

Nash no bastó

Steve Nash completaría otro podio (bronce) en el Premundial de 2001, aunque no participaría en la cita del año siguiente en Indianapolis. Para un cuadro excesivamente dependiente de él eso sería fatal, tanto así que terminaron como el cuarto peor equipo de la Copa.

En 2003 ganó de nuevo el MVP del clasificatorio olímpico en San Juan, Puerto Rico. Seguramente cambiaría ese premio por uno de los tres lugares que daban acceso a Atenas.

Los boricuas tomaron revancha en el duelo por el bronce gracias a una determinante actuación del veterano «Piculin» Ortíz. Los creadores del baloncesto se quedaron fuera, una vez más, de la justa olímpica.

Steve Nash fue el estandarte de Canadá a principios de milenio (Foto: The Hamilton Spectator)

Emergió el talento

Aunque años atrás Nash era un talento excepcional, actualmente Canadá cuenta entre sus filas a varias potenciales estrellas en la NBA.

Andrew Wiggins, Kelly Olynyk, Cory Joseph, Nik Stauskas o Tristan Thompson son algunos de los nombres llamados a guiar los pasos de un gigante dormido en el baloncesto americano.

Estuvieron cerca de clasificar a Río 2016, pero Venezuela les amargó la fiesta.

El país de la hoja de maple clasificó sin contratiempos a la Copa Mundial de China 2019, y fueron encuadrados en el «grupo de la muerte», con Senegal, Australia y Lituania, lo cual les complicará en demasía su primera tarea: pasar a la segunda ronda.

Palmarés

  • FIBA Américas: Plata (1980, 1999), bronce (1984, 1988, 2001, 2015).
  • JJOO:  Cuarto puesto (1976, 1984).
  • Mundiales: Sexto lugar (1978, 1982).

    Ranking FIBA: 23.

Escrito por: Alejandro Jesús Fernández / @AlejoFer1398
Foto: Canada Olympic Committee.