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Carl Herrera: “Es tiempo de que se hagan las cosas bien”

Carl Herrera pidió la cancelación de su deuda

El dos veces campeón de la NBA, Carl Herrera, rompió el silencio y denunció que Marinos de Anzoátegui le adeuda dinero. Instó a los factores involucrados en el baloncesto nacional a ir en la misma dirección por el bien de la disciplina.

Herrera es uno de los mejores jugadores de baloncesto que han surgido de Venezuela. Los números y logros le dejan en una posición privilegiada, en caso de debate.

No solo son sus dos campeonatos en la NBA con los Rockets de Houston, su exitoso paso por el Real Madrid de España, sus registros en el baloncesto colegial estadounidense o su título en Venezuela con Bravos de Portuguesa como líder absoluto del equipo con solo 22 años de edad. Tal vez el mayor mérito de Carl Herrera fue siempre ser un hombre de equipo y el haber tenido la capacidad de mutar de un certero anotador a un sobresaliente defensa. Eso le permitió mantenerse en la mejor liga del mundo durante ocho campañas.

Como entrenador, en la liga venezolana también mostró virtudes. En la organización Gigantes de Guayana supo sacar lo mejor de un modesto grupo, a quienes llevó a postemporada durante sus primeros cuatro años en el cargo.

Hoy por hoy, Herrera se encuentra en su residencia en la ciudad de Houston y ya tiene casi dos años alejado de las canchas venezolanas, pero apunta a alguna oportunidad en el básquet estadounidense.

“Me he mantenido vinculado a los Rockets. He estado haciendo actividades comunitarias con el equipo. Ha sido bastante productivo. También he hecho contacto con la Universidad de Houston. Estoy atento a cualquier oportunidad pero estoy tranquilo”, comentó el ex ala pívot.

También está al tanto de todo lo que ocurre en su país, y por supuesto, de la disciplina que tanto le apasiona; sin embargo, se siente decepcionado, considera que el deporte no ha sido llevado de una manera sensata y piensa que “ya es tiempo de que se hagan las cosas bien”, dijo.

“Me parece excelente que los jugadores se hayan mostrado solidarios por la situación laboral de algunos de sus compañeros”, expresó Herrera en referencia a los pronunciamientos que realizaron a través de las redes sociales. Figuras como Gregory y José Vargas, Rafael Guevara, David Cubillán, Michael Flores y Jesús Centeno, con respecto a las deudas económicas que acarrean algunas organizaciones de la Liga Profesional (LPB) con miembros de su plantel y la prohibición del libre mercado de jugadores que mantienen disimuladamente los dueños de los equipos.

Carl Herrera: “Carlos Silva miente y actúa de mala fe”

El campeón de la NBA, de hecho, informó que también es víctima del incumplimiento y que Marinos de Anzoátegui no honró su contrato cuando se desempeñó como directivo de la organización en el año 2016.

El ex miembro de la selección nacional, explicó que tenía un acuerdo garantizado con Marinos por tres años y a los nueve meses fue cesanteado sin recibir el pago de sus honorarios. Dijo que Carlos Silva, propietario del conjunto oriental, “es un mentiroso y actúa de mala fe”.

“Cuando me contactaron desde Marinos ya el equipo tenía el problema de las deudas con los jugadores Germán Gabriel y Jaleel Akindele y yo sabía lo que sucedía. El dueño, Carlos Silva, me llamó y me pidió que me encargara del equipo en su totalidad y que tomara las decisiones para conducirlo. Lo acepté porque me pareció un interesante reto, otra faceta para mi carrera. Mi intención era reestructurar el equipo y solventar las deudas, de hecho las que eran en bolívares las dejamos en cero. Logramos hacer refacciones en la cancha, se acomodó el aire acondicionado, los baños, nos acercamos a las barras y logramos acuerdos con la afición”, detalló Carl Herrera.

“Una de mis principales propuestas fue cambiar a los hermanos Vargas (José y Gregory) porque dada la situación económica que existía tampoco iban a poder jugar con nosotros. La idea era saldar las deudas con lo que se recibiera, empezar la reestructuración y volver a ser competitivos en el corto plazo, pero Silva tenía miedo a lo que dijera la fanaticada. Yo me comuniqué con la FIBA explicando la situación del equipo y que estábamos realizando movimientos para poder pagar lo que se debía. Luego me di cuenta que existían contratos alejados de la realidad. Se lo comenté a Silva y allí empezaron los desacuerdos y su distanciamiento. De los nueve meses que estuve en la organización, solo nos comunicamos en los primeros tres”, agregó.

Inicia proceso de demanda

Carl Herrera adelantó que ya inició el proceso para establecer una demanda ante el Tribunal Arbitral de FIBA en contra Marinos y Silva.

“Ya me he asesorado y vamos a ejecutar. Sé que mi situación es la de muchos, por ejemplo a Oscar Torres le está pasando, y el que se quiera sumar, bienvenido. Siempre me mantuve al frente de mis labores mientras estuve con la organización, logramos acuerdos con sponsors, intercambios, todo eso yo lo tengo documentado. Me hice cargo de mis responsabilidades, asistí a reuniones de la liga. Ellos alegan que no pero Silva miente. Él dice que contra Marinos hay una campaña de desprestigio, pero no es contra el equipo ni su fanaticada, es contra él que actúa de manera irresponsable”.

El nacido en Trinidad pero criado en Cotiza, Caracas, expresó que se comunicó con el actual presidente de la Federación Venezolana de Baloncesto, Bruno D’ Addezio, para exponerle su situación pero no obtuvo una respuesta satisfactoria.

“Bruno me dijo que no cree que se pueda hacer mucho porque no está el contrato, pero pienso que es deber de la federación y los equipos profesionales hacer valer esos contratos ante FIBA y no se hace. Esas son las exigencias que debemos hacer los trabajadores del baloncesto para que no nos sigan ocurriendo estas cosas”, indicó quien usara el dorsal 11 en la selección de Venezuela.

“Por eso es que existen situaciones como el manejo de las fichas, tema que ha sonado tanto en estos días con el caso de Gregory Vargas. Yo también padecí eso en mi momento. En 2002 yo tuve que comprar mi ficha y pagarle a Cocodrilos de Caracas 35 mil dólares para que me liberaran y me dejaran jugar con Panteras de Miranda. Porque si no, no me iban a dejar. En principio me estaban pidiendo 100 mil dólares pero logré que aceptaran menos”, recordó.

Carl Herrera pide más unión de las partes

Carl reconoció que entre los jugadores venezolanos verdaderamente no ha existido capacidad de organización ni motivación para crear una asociación de jugadores. Lo mismo ocurre con el gremio de entrenadores del cual también ahora forma parte.

“Siempre ha existido miedo por temor a retaliaciones, pero si lo hacemos todos, algo podemos lograr. En mi momento como jugador yo intenté hacer algunas cosas cuando regresé de Estados Unidos. Hice contacto con Oscar Schmidt y con (José) “Piculín” Ortiz para que me asesoraran con el tema de la asociación y me explicaran cómo funcionaban en sus países. Luego intenté reunirme con las estrellas de la liga de Venezuela en esa época y no hubo mayor interés, se quedó allí. Es necesario organizarse. Estoy a la orden para los jugadores y los entrenadores, no tendría problema en sumarme para colaborar en ese sentido”.

Herrera insiste en que es momento de que las cosas comiencen a marchar sobre ruedas en el baloncesto nacional. Deben de ir de la mano todos los factores involucrados para así lograr el beneficio de todas las partes.

“Lo menos que yo quiero es que alguien salga afectado, ni la liga, ni los directivos. A mí me duele el básquet venezolano porque yo me formé en Venezuela. Yo prácticamente salí de las caimaneras de barrio en Caracas a la NBA. Yo en Venezuela pasé por todas las etapas, todas las categorías, fui selección nacional desde juvenil, hice todo el ciclo olímpico. Cuando fui a la universidad en Estados Unidos lo que hice fue cambiar mis perspectivas pero mi formación fue en Venezuela”.

El ahora técnico de 52 años de edad recalcó que los jugadores deben buscar el beneficio como gremio pero sin perder las perspectivas.

“Hoy en día veo jugadores que quieren mandar, que insultan, que quieren quitar y poner directivos y entrenadores porque creen que están por encima del baloncesto en sí. No estoy de acuerdo con esas posturas. Cuando eres jugador tu trabajo es ponerte la camiseta y defender en la cancha a tu equipo y tu país”, finalizó Carl Herrera.

Texto: Reiner Izturriaga / @rizturriaga

Foto: Archivos NBA / Gigantes de Guayana / Houston Rockets

 

Redacción Sportsvenezuela.com