Rumbo al Mundial: Irán, el gigante persa

25 agosto 2019

A la hora de hablar de hablar de baloncesto en Asia, Irán no viene a la cabeza como un equipo con larga tradición, y eso es cierto. Sin embargo, en los últimos 15 años el nivel ha crecido al mismo tiempo en el que irrumpió un pívot de 2,18 llamado Hamed Haddadi. Y el gigante dormido despertó.

Antes de 2007 Irán no contaba en su haber con ninguna medalla ni participación mundialista. Apenas un cuarto puesto obtenido en el FIBA Asia de 1993, pero esa fue la excepción a la regla.

En 2005, Haddadi con 20 años fue convocado para disputar el campeonato asiático luego de descollar en las categorías juveniles y conseguir una histórica medalla de oro en el sub20 de 2004.

Los persas terminaron sextos, aunque eso solo sería el punto de partida en una espiral de conquistas.

Primera medalla

Los Juegos Olímpicos de 2008 se celebrarían en Pekín, por lo cual la selección de China estaba clasificada. Todos deberían pelear por el puesto restante, que de por sí ya era una gran ventana para estar en ese evento.

Samad Nikkhah Bahrami se asoció con Haddadi, formando una dupla demoledora a lo largo del torneo.

Bahrami anotó 25 puntos en el debut frente a Filipinas y 18 puntos en el duelo con China. Mientras tanto, el protagonista de esta historia colaboró con 18 unidades y 11 rebotes en el triunfo sobre Jordania. La sorpresa era evidente.

El paso triunfal se extendió dos juegos más. 76-64 a Taiwán y 95-87 a Qatar. Ya clasificados a semifinales sucumbieron con Líbano 82-60.

Kazajistán, la otra sorpresa, pereció 75-62 en un duelo que se decidió rápido.

Instalados en la final, y por un pase a los JJOO, tomaron revancha contra los libaneses amparados en el descomunal desempeño de su estelar pívot: 31 puntos y 10 rebotes en el lauro 74-69.

Los iraníes celebran después de vencer a Líbano (Foto: Interbasket.com)

JJ.OO. y el bicampeonato

El combinado asiático quedó encuadrado en un duro grupo junto a Lituania, Argentina, Rusia, Croacia y Australia.

Irán cayó claramente en todos sus encuentros, salvo el enfrentamiento con los sudamericanos, donde dieron pelea hasta que la experiencia de Ginóbili (32 puntos) y compañía sacó diferencias definitivas (97-82).

Haddadi destacó en aquel desafío con 21 tantos y 16 rebotes. Ante los lituanos repitió la dosis anotadora, pese a que la desventaja fue mayor (99-67).

El interno lideró los apartados de capturas (11.2) y bloqueos (2.6) en el torneo desarrollado en la capital china.

Ahora era el turno de refrendar su recién obtenida posición de vanguardia continental y defender el título en el Premundial de 2009, en el mismo país en el cual jugaron sus primeros JJOO.

El binomio conformado por el pivot y Bahrami funcionó a la perfección como un par de años atrás. Otra medalla de oro. Nueve victorias en nueve juegos fue el saldo de los del Medio Oriente. Un «Gigante Persa» en toda regla.

Irán continuó su dominio en Asia (Foto: IRNA)

Primera justa mundialista

La primera participación de Irán en una Copa del Mundo se dio en la edición de Turquía 2010, y distó mucho de lo que ocurrió en Beijing.

Haddadi tenía dos temporadas en la NBA con la franquicia de Memphis Grizzlies. Además, al «Gigante Persa» se les unía el joven Arsalan Kazemi, que cursaba estudios en la Universidad de Rice perteneciente al circuito NCAA.

Lograron su primer triunfo en una justa de carácter global, imponiéndose 71-54 a Túnez, gracias a un doble-doble de su figura Haddadi. Casi dan el campanazo frente a Eslovenia. No obstante, el parcial 26-13 no evitó la derrota 65-60.

Brasil, Croacia y Estados Unidos superaron al «Gigante Persa» sin complicaciones. Pero la impresión fue grata.

Siguió dominando el gigante

Después del decepcionante quinto puesto del FIBA Asia de 2011, que impidió su participación en los Juegos de Londres, deseaban recuperar el trono en 2013.

Los filipinos realizaron una apuesta importante por organizar el campeonato asiático, y querían retornar a los mundiales luego de 28 años de ausencia.

El combinado persa avasalló a sus contrincantes en su viaje al juego por la medalla dorada. Allí se medirían con los locales, quienes pese a su empeño no pudieron resistir los embates de Haddadi en la pintura. 29 puntos y 16 rebotes registró el NBA de Phoenix Suns en ese entonces.

Tras el oro, Haddadi dejaría la mejor liga del planeta para regresar al baloncesto del lejano oriente. En su patio se tituló campeón continental a nivel de clubes defendiendo los colores de Foolad Mahan, y en la CBA china se coronó en 2016, siendo nombrado MVP de las Finales.

Los iraníes se montarían en el podio de la Asia Cup de 2015 y 2017, con una medalla de bronce y una medalla de plata.

Con el pase a China 2019, Irán clasificó a su tercer Mundial consecutivo, convirtiéndose en un habitual invitado a la competición.

La suerte les deparó un sorteo junto a Túnez, conjunto al que derrotaron en 2010, Puerto Rico y España, uno de los favoritos. Sin duda los persas anhelan sobrepasar el muro que para ellos significa la fase de grupos.

Hamed Haddadi recoge el premio al mejor jugador del FIBA Asia 2013

Palmarés

  • FIBA Asia: Oro (2007, 2009, 2013), plata (2017), bronce (2015).
  • Juegos Olímpicos: Primera fase (2008).
  • Mundial: Primera fase (2010, 2014).

    Ranking FIBA: 27.


Escrito por: Alejandro Jesús Fernández / @AlejoFer1398
Foto: FIBA.