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Rumbo al Mundial: Japón, el sol está por salir

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El país del sol naciente, Japón, fue uno de los miembros fundadores de FIBA Asia. Esto inmediatamente dota a los nipones de una historia en el baloncesto asiático de la cual pocos o ninguna otra selección puede presumir. Pero la historia no tiene que ser necesariamente buena.

Japón tiene una rica tradición, aunque no los resultados no siempre los han acompañado. Y no solo en el plano global, en los campeonatos continentales también ha sido superados -en distintas épocas- por países como China, Irán, Corea del Sur e incluso Filipinas.

La clasificación al Mundial de China 2019 fue un rayo de luz que no pudo llegar en mejor momento. Recordemos que Japón será la sede de los Juegos Olímpicos 2020, en lo que será su primera participación olímpica desde Montreal 1976.

Aunque el Mundial será mucho más que el primer termómetro para Tokio 2020. Japón querrá quitarse la espina de su última presencia mundialista, que casualmente también fue en casa, y en donde solo ganaron un partido.

Además, obtener el trono de Asia que desde hace décadas perdió debe ser una obligación y no un simple deseo.

Honorable inicio

Mucho antes siquiera de la fundación de FIBA Asia, ya Japón practicaba el deporte de las alturas con regularidad. En los “Juegos del Lejano Este”, considerado un precursor de los Juegos de Asia, los nipones se foguearon por primera vez. Fue en 1917, tercera edición de los juegos. Tokio fue sede. Allí se midieron ante China y Filipinas.

Primer balón al aire en los “Lejanos Juegos del Este”, 1923 (Foto: WebCalpoly)

Damos un salto de casi dos décadas que nos lleva hasta los Juegos Olímpicos de Berlin 1936. Japón fue una de las naciones invitadas a la primera justa olímpica en la que el baloncesto fue una de las disciplinas.

El país del sol naciente venció a China Taipei (35-19) y Polonia (43-31) en las primeras dos rondas. Cayó en la tercera ronda ante el otrora medallista de bronce, México (28-22).

Tras el parón post-guerra, Japón participó en tres torneos olímpicos de forma consecutiva: Melborune 1956, Roma 1960 y por supuesto, en su hogar, para 1964.

En 1956 sucumbieron ante Estados Unidos y Filipinas. De poco sirvió el triunfo ante Tailandia. Le ganaron a Formosa China y se despidieron con derrota frente Canadá que los relegó al décimo puesto.

Roma no fue amigable, y aunque le pelearon a Italia (100-92), cayeron con contundencia ante Estados Unidos, Hungría, España y Puerto Rico.

Las primeras olimpiadas en casa vieron a los nipones plantarle cara a cada selección en casi todos los encuentros. Solo Polonia los venció holgadamente (81-57).

Le hicieron frente a México, Puerto Rico e incluso la Unión Soviética, que por momentos padeció el infierno japonés (72-59). No bastaron las conquistas ante Hungría, Italia y Canadá para pasar a la siguiente ronda. Terminaron décimos.

Japón sorprendió a Canadá en el Gimnasio Nacional Yoyogi (Foto: The Olympians)

Bicampeones de Asia

Japón demostraría en los años posteriores a las Olimpiadas de 1964 que los cuatros triunfos obtenidos -tres en la fase de grupos y uno en la fase consolatoria- no fueron producto de la casualidad.

Era su época dorada, y eso quedaría claro un año después del torneo en Tokio. Kuala Lumpur en Malasia albergó el tercer FIBA Asia en la historia.

El formato era sencillo: dos grupos de cinco selecciones. Clasificaban tres conjunto por grupo, que luego se enfrentarían en un round robin final.

Filipinas fue la única selección que venció a Japón en la fase de grupos (74-54). La venganza sería inmediata.

Japón ganó los cinco juegos de la fase final, incluyendo apretados triunfos ante los filipinos (71-65), los tailandeses (65-60) y los surcoreanos (69-63). Este último triunfo les otorgó el trono asiático.

Debido al título pudieron participar en el Mundial de 1967. Y aunque terminaron antepenúltimos, no se fueron sin ganar al menos dos partidos de consolación ante Puerto Rico (86-79) y Paraguay (80-55).

Bronce en Corea del Sur 1967 y plata en Tailandia 1969 frenaron la cosecha dorada de Japón. Dos años después tendrían el chance de desquitarse en su hogar, que sería la sede de un Campeonato de Asia por primera vez.

Los nipones no defraudaron a sus seguidores y arrollaron en casa, con un récord invicto (8-0) que les dio su segundo trofeo continental y el boleto a sus quintas olimpiadas. En Munich 1972 apenas pudieron derrotar a Egipto y luego a Senegal en la ronda de consolación.

El imperio duró poco

Un inesperado cuarto puesto en Filipinas 1973 los bajó de la élite de Asia. Fue una clara advertencia para los japoneses de que otros países estaban dando pasos largos en la búsqueda del cetro del continente. No obstante, el país del sol naciente estaba condenado a la estrepitosa caída.

Para 1975 se empezó a esconder el sol en Japón. Llegaron invictos al último partido del campeonato realizado en Tailandia. China también lo hizo.

Muchos esperaron una “final” disputada, pero el encuentro no tuvo color: los nipones fueron avergonzados 80-59. Allí nació el nuevo gigante de la región… Y murió un imperio que reinó, con altibajos, por solo seis años.

Japón suplantó a China en las Olimpiadas de Montreal 1976, y no lo pudieron haber hecho peor. Perdieron los encuentros de la fase de grupos por 18 o más puntos ante Canadá (104-76), México (108-90), Cuba (97-56), la Unión Soviética (129-63), y Australia (117-79).

En la fase de consolación Puerto Ricó les endosó otro fuerte golpe (111-91). A los nipones se les adjudicó el triunfo ante Egipto, que abandonó la justa olímpica luego del primer partido. Solo por ello no terminaron últimos.

El país del sol naciente siguió acumulando medallas, pero ninguna dorada. En un ciclo de 20 años, que inició en 1975 y comprendió 12 torneos continentales, Japón vio titularse a China una decena de veces. Solo Filipinas pude evitar la barrida y ganó par de títulos en ese oscuro período.

En vano fueron las tres medallas de plata y las cinco medallas de bronce que obtuvieron, puesto que no clasificaron a ningún campeonato global. Japón se limitaba a ganar la mayoría de partidos “fáciles” y a caer cuando la pelota tenía más peso.

Caída libre japonesa

Nada más que un destello fue el subcampeonato obtenido por Japón en 1995. Corea del Sur albergó la cita y se quedó con los máximos honores tras derrotar en una apretada final a los japoneses (78-76).

31 años y siete ediciones después, el país del sol naciente volvía a figurar en la lista de invitados de un Campeonato Mundial.

No obstante, fueron el eslabón débil de un grupo que compartieron con potencias como Yugoslavia, Rusia y Puerto Rico. Al menos vencieron a Senegal en la ronda de perdedores y evitaron tener que jugar por no ser la peor selección.

Desde entonces, no solo no ganaron ninguna otra presea dorada, sino que nunca volvieron a subirse al podio de un FIBA Asia.

Afortunadamente organizaron el Mundial de 2006, última cita mundial a la que asistieron. Pero ser sede no cambió una pobre imagen que se había repetido una y otra vez durante décadas. España, Angola, Alemania y Nueva Zelanda se hicieron cargo de la furia japonesa, que salvó el honor ganándole a una más débil todavía Panamá.

Marc Gasol celebra sus compañeros el oro español en Japón (Foto: Reuters)

Sol a la vista

Los japoneses oscilaron entre la quinta y la décima posición del continente asiático hasta el FIBA Asia de 2015, donde un cuarto puesto les permitió jugar el Preolímpico. Allí Letonia (88-48) y República Checa (87-71) hicieron los deberes. Sin embargo, la semilla de la esperanza había sido plantada.

Para China 2019, tuvieron suerte los nipones de que en la primera ronda eliminatoria clasificasen tres selecciones de cada grupo. A pesar de perder en cuatro oportunidades pasaron en último lugar a la fase final.

Habiendo jugado contra Australia y Filipinas en el inicio del proceso, Japón evitó a dichas selecciones en el round robin definitorio, así compartiesen grupo. Seis triunfos en la fase decisiva ante Irán, Kazajistán y Qatar les dieron el pase solo por detrás de los “Canguros”.

Nick Fazekas, Rui Hachimura y Yuta Watanabe llenan de esperanza a una nación que necesita con urgencia regresar a los primeros escaños de Asia.

Trío de líderes

Fazekas, centro con tiro exterior incluido, nació en Estados Unidos y comenzó a lo grande, convirtiéndose en el máximo anotador de la universidad de Nevada en la historia.

Tras un efímero paso por la NBA y su liga de desarrollo, y por Europa, aterrizó en Japón para dominar la liga de la nación, en la que ya fue MVP y ganó dos títulos.

La historias de Hachimura y Watanabe son similares. El primero destacó en Japón antes de emigrar a Estados Unidos y destacarse con la universidad de Gonzaga. En última instancia fue la novena selección en el último draft de la NBA (Washington Wizards).

Watanabe se graduó un año antes que Hachimura, con la universidad de George Washington. No fue escogido en el draft, pero se ganó un contrato dual que hasta ahora mantiene con los Memphis Grizzlies, quienes le hicieron debutar en el mejor baloncesto del mundo.

Bajo la experimentada ala de Fazekas, Hachimura y Watanabe tendrán la responsabilidad de liderar a la nación del sol naciente durante los próximos años.

“El baloncesto japonés quiere ser uno de los más competitivos en Asia y en el mundo”.

Yuta Watanabe, alero nipón.

China 2019 los pondrá a prueba sin piedad: Estados Unidos, Turquía y República Checa serán los rivales con los que Japón compartirá el grupo E. Difícil tarea tendrá el coach Julio Lamas.

De lo que no cabe duda es que los japoneses tienen una base que hace años no tenían. Dos jugadores NBA y un destacado “jugador FIBA” son el presente que invita a la nación a confiar ciegamente en que el sol está por salir más temprano que tarde.

Palmarés

  • FIBA Asia: Oro (1965, 1971), plata (1969, 1975, 1979, 1983, 1997), bronce (1960, 1967, 1977, 1981, 1987, 1991, 1995).
  • Juegos de Asia: Plata (1951, 1962), bronce (1954, 1958, 1970, 1982, 1994, 2014).
  • Mundial: Onceavo puesto (1967).
  • Juegos Olímpicos: Noveno puesto (1936).

Escrito por: Jorge Fernández / @SirGeorgeF
Fotos: FIBA.

Jorge Fernandez

Quinto semestre de comunicación social en la Universidad Central de Venezuela (UCV).Coordinador de la sección de baloncesto y editor de la sección de fútbol en Sports Venezuela.