Screen Shot 2019-05-23 at 8.11.35 PM

Belandria volvió a pedalear al aire libre en España

Belandria
Comparte esto
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on Facebook
Facebook

“Me sentí ciclista de nuevo”. Con esa frase resumió Juan Belandria lo que significó volver a entrenarse al aire libre luego de 48 días de confinamiento por el coronavirus. El corredor reside en la Comunidad Valencia, España, desde hace dos años y medio. Allí defiende los colores del equipo Netllar Telecóm Alé.

“Sentir el aire libre, disfrutar del paisaje, es realmente una dicha”, contó Belandria a Sports Venezuela desde suelo español.

“Hice dos horas de entrenamientos. Rodé por Concentaina, que es donde vivo, y Muro. Culminé con un poco de ascenso, de 3 kilómetros, a un castillo de la zona”, detalló Belandria, oriundo de Canaguá, en el estado Mérida.

Juan Belandria no salía a las carreteras valencianas desde el 14 de marzo, cuando el Gobierno español ordenó aislamiento domiciliario para todos los residentes en el país en el intento de frenar el contagio por la COVID-19, que para aquellos días empezaba a cobrar víctimas por decenas cada día.

El merideño volvió a ver la luz este sábado gracias a la decisión de las autoridades gubernamentales de España de flexibilizar las medidas de restricción para los ciclistas de competencia. Eso sí, debió ajustarse a condiciones de obligatorio cumplimiento para poder ejecutar su faena sin problemas.

“Se nos pidió que rodáramos de manera individual y no en grupo, además de que no tuviésemos contacto directo con otras personas. Así lo hice, porque enteiendo que es por nuestra seguridad para evitar contagiarse del virus”, indicó Belandria.

Casi mes y medio de encierro y rodillos para Juan Belandria

Como buena parte de los ciclistas residenciados en los países donde la pandemia ha golpeado con fuerza, Juan Belandria debió a limitar sus actividades físicas al famoso rodillo,  como se conoce al dispositivo de entrenamiento donde el pedalista encaja su bicicleta para pedalear en un lugar fijo.

En eso estuvo el casi mes y medio de cuarentena obligatoria. “Los primeros días del rodillo fueron difíciles, pero luego le fuimos tomando el pulso. Era una hora en la mañana y de hora y media a dos después del almuerzo. Desde luego, no es lo mismo que entrenar al aire libre, pero sabíamos que debía ser así, porque lo del virus era serio y no podíamos arriesgarnos. Fueron días de mucha paciencia”, contó el calapedista de 22 años, quien comparte domicilio con Jatniel Figueroa, otro ciclista venezolano que hace vida en el circuito amateur del pedalismo español.

Para evitar que las jornadas bajo techo fuesen tediosas, el staff técnico preparó actividades por videoconferencias y eso, según dijo el venezolano, ayudó a subir la motivación.

“El equipo siempre ha estado pendiente de todos en la cuarentena. La verdad que se han portado muy bien. Y se han inventando cosas para que mantengamos el ánimo en alto pese a estar en un encierro”, destacó Belandria.

El virus frenó de momento sus aspiraciones

Belandria, un ciclista caracterizado por su fuerza en la montaña pero que también se defiende en otros terrenos, había llegado a la temporada 2020 con metas ambiciosas. El año pasado fue cuarto en la clasificación general de los sub23 en la Copa España y procuraba repetir un resultado similar en su primer año como corredor élite.

De hecho, su comienzo de campaña fue destacado y parecía ser un auspicio de lo que vendría. En la Vuelta a Guadalentín, una de las primeras competencias del calendario, marcó séptimo lugar en la segunda etapa y cerró octavo en la general, mientras que en el Trofeo de Guerrita fue protagonista de una fuga en solitario que acabó a kilómetro y medio de la llegada.

“La verdad que el coronavirus fue inoportuno, porque estaba enfocado en tener una gran temporada y tenía buenas sensaciones. Pero es algo que escapa de nuestras manos y lo que queda es esperar a que se solucione este problema y tratar de andar bien cuando vuelvan las competencias. Tengo el respaldo del equipo, somos muy unidos en la plantilla, y sé que serán buenos los resultados cuando vuelva la competencia”, expresó Belandria, quien anhela dar el salto al profesional y seguir el camino de Orluis Aular (Caja Rural, España) y Leángel Linárez (Mortagua Miranda, Portugal), de momento los únicos venezolanos en el máximo circuito del deporte de las bielas.

“El año pasado hubo contacto con un equipo que me ofrecía pasar al profesional, pero al final la decisión fue tener un año más de experiencia en el amateur para llegar en mejores condiciones. Espero que sea este año, si se reanudan las carreras, o el que viene, que se cumpla el que es uno de mis sueños”, agregó el merideño.

En agosto se reanudaría la Copa España

La Real Federación Española de Ciclismo (RFEC) planea la Copa España élite y sub23 en el mes de agosto, previendo que para entonces ya la pandemia esté controlada. Belandria ruega que eso realmente ocurra porque extraña las carreras.

“Se dice que en agosto volveríamos a competencias y espero que sea así, porque necesitamos correr. Aunque debo decir que la cosa sigue fea, pues las carreras en Europa se siguen suspendiendo y parece que no habrá normalidad en el corto plazo. A nosotros nos queda seguir enfocados, atendiendo las instrucciones del equipo y tener paciencia”, señaló.

Por lo pronto, Belandria seguirá disfrutando de esa experiencia de entrenar nuevamente al aire libre, que, ahora más que nunca, valora después de tantos días de confinamiento.

Escrito por Carlos José Méndez / @CarlitosJMendez

Foto: Cortesía

Carlos Méndez

Deja un comentario