Spud Webb: un pequeño gigante que hizo historia en la NBA

La historia de Spud Webb, pequeño gigante que cambió la NBA
13 julio 2020

En el baloncesto, la estatura adquiere más importancia que en otros deportes como el fútbol y el béisbol. No obstante, esta te limitará hasta donde tú lo permitas. O sino pregúntenle a Spud Webb, uno de los jugadores más pequeños en jugar en la NBA. Su paso por la mejor liga de baloncesto del mundo no fue en vano: estuvo presente en 12 temporadas y ganó un concurso de clavadas… Sí, leyeron bien, ganó un Slam Dunk Contest midiendo 1.68m. Celebremos su carrera en su cumpleaños 57.

 

Grata sorpresa

 

Anthony Jerome «Spud» Webb vio al baloncesto como una inspiración y un escape a una complicada vida en la cual las comodidades no estaban a la orden del día. En séptimo grado le dijeron que no podía jugar baloncesto porque era muy pequeño. Pero esas palabras no detendrían al chico de Dallas, que tuvo mucha fuerza de voluntad para no bajar los brazos.

 

Logró jugar en el equipo de secundaria de su instituto luego de que dos jugadores no pasaran a tiempo los exámenes físicos requeridos para el primer compromiso del año. Todo crack necesita de ese guiño del destino en algún momento. Spud Webb lo tuvo y lo aprovechó para darse a conocer. Terminó promediando más de 20 puntos por juego. Además, podía clavar la pelota.

 

Midland College fue su primera casa universitaria. Esta casa de estudios no estaba en los reflectores. De hecho, tenía solo nueve años de existencia. Y probablemente la alegría más grata de su historia -hasta aquel entonces- se la dio Spud, liderando a la universidad al título nacional en 1982. Vencieron a Miami-Dade, conjunto que llegó a dicha instancia invicto. Nuestro protagonista del día anotó 36 puntos.

 

Semejante participación le hizo ganarse una beca en NC State, escuadra dirigida por el histórico Jim Valvano y que había ganado el título contra todo pronóstico justo antes de la llegada de Webb. El pequeño base culminó en North Carolina su etapa universitaria.

 

Llegó al Draft de 1985 de la NBA tras promediar 14.3 puntos, 7.2 asistencias y 2.2 rebotes por juego. Fue seleccionado por los Detroit Pistons en la cuarta ronda (selección 87). Pero su carrera profesional daría inicio en los Atlanta Hawks.

 

Spud Webb en la universidad

 

Campeón sobre Wilkins

 

Spud Webb no tardaría en hacer que hablaran -bien- de él. Fue un excelente jugador de rol en su campaña como novato: 7.8 puntos, 4.3 asistencias y 1.0 robos en 15.6 minutos por juego. Pero más allá de eso, lo más destacado que hizo Webb en el año fue batir a su compañero de equipo, Dominique Wilkins, en la competencia de clavadas.

 

Wilkins fue el campeón de los mates en 1985. Asistió a Dallas a buscar el bicampeonato y cayó ante el local. Recordemos de dónde proviene Spud. Mejor historia, imposible: en su tierra natal, contra el amplio favorito y vigente campeón y en su primera temporada en la NBA. Una vez más Spud Webb superaba los pronósticos. Ya estaba acostumbrado.

 

Se convirtió en el jugador más bajo en ganar una competencia de clavadas. Para el momento era muy lógico, pues apenas era el tercer año en el que se realizaba dicho torneo. Lo valioso se incrementó con el pasar de los años. Nadie lo ha podido superar.

 

Otra mención especial durante su año debut se la ganó gracias a una actuación memorable en los Playoffs frente a los «Bad Boys» de Detroit. Atlanta ganó 137-125 y Spud Webb ayudó desde el banquillo con 19 puntos, 18 asistencias y 7 rebotes. Rozó el triple-doble y estableció un récord aún vigente: el de más asistencias dadas por un novato en un partido de postemporada.

 

 

Sacramento: brillo agridulce

 

Después de su año como novato siguió en Atlanta cuatro campañas más. Todas muy similares a la primera, a excepción de la última (90′-91′), en donde fue titular en más de la mitad de los partidos de la ronda regular y tuvo su primera temporada promediando más de 10 puntos por duelo (13.4).

 

Llegó a los Sacramento Kings y como era habitual en él, lució apenas arribó. La temporada 1991-1992 fue la mejor de su carrera. Logró topes personales en puntos (16.0), asistencias (7.1), rebotes (2.9), robos (1.6) y minutos (35.4).

 

Spud Webb vivió cuatro años de brillo en el equipo que viste de púrpura. Fue titular en 283 partidos de los 301 que jugó. Siempre por encima de las 6.0 asistencias y los 11.0 puntos por juego.

 

En la 94′-95′ fue el jugador con mejor porcentaje desde la línea de tiros libres en toda la NBA: 93.4%, 226 tiros anotados de 242 tiros lanzados. Y por supuesto, en los Kings tuvo partidos en los que estableció marcas personales de su carrera en ciertas estadísticas: puntos (34), asistencias (17), rebotes (9), triples anotados (4) y minutos jugados (50).

 

Es necesario comentar que en todos esos años Sacramento fue un equipo perdedor. De las cuatro, su campaña más decente colectivamente hablando fue la última (39-43 en la 94′-95′). Eso hizo que su brillo fuese meramente individual y agridulce, porque nunca logró llevar a su conjunto a la postemporada. No se le puede achacar toda la culpa ni mucho menos: no era la estrella del equipo y coincidió con un época gris en la gerencia de la franquicia.

 

El viaje de Spud Webb en los Kings de Sacramento

 

Discreta despedida

 

Spud Webb regresó a su primera casa, Atlanta, para la 95′-96′. No tuvo protagonismo, pasó de jugar más de 30 minutos por juego en Sacramento a jugar 16 minutos con los Hawks. Fue traspasado a los Timberwolves antes de que terminara la campaña, lo que le impidió volver a disputar un partido de Playoffs (Atlanta alcanzó las semifinales de la Conferencia Este).

 

En Minnesota recuperó minutos en cancha, pero de nuevo era parte de un equipo perdedor, de los peores de la liga. Jugó junto a un Kevin Garnett de 19 años. Acabó dicha temporada y se marchó a Europa por un corto período de tiempo. Apenas disputó tres encuentros con el Scaligera Verona de Italia.

 

Tuvo un último viaje en la NBA luego de firmar un contrato de 10 días con el Orlando Magic. Participó en cuatro juegos que sirvieron como su despedida del mejor baloncesto a sus 34 años. La última camiseta que vistió fue la de Idaho Stampede, club perteneciente a la Continental Basketball Association (CBA).

 

En la NBA, Webb sumó 8.072 puntos (9.9 ppj), 1.742 rebotes (2.1 rpj), 4.342 asistencias (5.3 apj) y 922 robos (1.1 rob pj). Disputó 814 partidos a lo largo de 12 temporadas.

 

Desde que debutó, Muggsy Bogues (1.60m) y Earl Boykins (1.65m) han sido los únicos NBA’s más bajos que él.

 

 

Paso de antorcha

 

Nate Robinson (1.75m) llegó a la liga en el año 2005. Otro «pequeño» para los estándares habituales. Participó en el concurso de clavadas justo 20 años después del triunfo de Spud Webb. Y fue Webb quien preparó a Robinson de cara a la competencia. Lo hizo de maravilla, porque Nate ganó el trofeo.

 

El clímax ocurrió en plena competencia, cuando el para entonces jugador de los New York Knicks saltó sobre su «entrenador de clavadas», quien además le rebotó el balón para que Robinson lo tomara en el aire. 50 puntos y ovación unánime de compañeros y público. Sería el primero de los tres títulos de clavadas que logró Nate Robinson, récord en la competencia. Fue una noche fascinante y nostálgica para Spud.

 

Aunque quisiera, es prácticamente imposible desligar a Webb del mencionado torneo. En 2010 fue uno de los jurados en otra velada especial, ya que el evento se realizó en Dallas.

 

Hoy es el Presidente de Operaciones de las Texas Legends, el equipo de los Dallas Mavericks en la G-League. Hogar, dulce hogar.

 

 

Spud Webb le ofreció al baloncesto más que clavadas. Quizás muchos lo recuerden por ello y a él no le agrade del todo, pero es parte de su legado. No obstante, antes de los mates se debe resaltar su historia de superación y el nunca rendirse a pesar de las circunstancias adversas. Después, la constancia que tuvo mientras estuvo en la NBA.

 

Porque sí, muy pocas personas de su estatura podían saltar como él. Pero eso pasa a segundo plano cuando contabilizas el número de jugadores que tuvieron tanta o más vigencia como Webb siendo tan bajos. Bastan los dedos de las manos para contarlos.

 

Una cosa es llegar y jugar algunos minutos. Otra totalmente distinta es llegar, jugar, destacar y convertirte en un fijo durante años. Más que admirable. Por ello y por mucho más, máximo respeto y muchas felicidades, Mr. Webb.

 

 

Escrito por: Jorge Fernández / @SirGeorgeF.
Fotos: NC State, Sacramento Kings, NBA.
Videos: ESPN, Joseph Vincent, Jack Rose.
Fuentes: Basketball Reference, Wikipedia, Álvaro Paricio, Manuel de la Torre.