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La Liga Problemática de Baloncesto 2018

ESPECIAL LPB 16082018

Dólares, equipos con deudas, conjuntos sin sede, cambios de fechas de inicio, una ronda regular escueta y un sin fin de situaciones marcaron la temporada 2018 de la Liga Profesional de Baloncesto (Liga Bandes, Copa “Maltín Polar”). El llamado “espectáculo deportivo de Venezuela”, que tuvo un cierre decoroso a una campaña desastrosa y en la que los dueños de equipo tendrán que sentarse a reflexionar si siguen con el rumbo actual o hacen una refundación de un torneo que fue un real espectáculo circense.

En octubre de 2017 era la fecha tope en la que FIBA había comunicado a sus ligas afiliadas para que se adecuaran al calendario del organismo que rige el baloncesto mundial, pero en Venezuela pidieron una prórroga para iniciar en diciembre. Llegó el último mes del año y la LPB no había recibido las divisas, por lo que decidieron comenzar en el primer trimestre de 2018, la fecha: 24 de febrero, pero llegó el día y ni siquiera los equipos habían comenzado a entrenar, con excepción de Guaros de Lara que venía de ganar la Liga Suramericana y se preparaba para enfrentar la Liga de las Américas.

El presidente de la LPB, Alison Chacón, inició una gira de medios para hacer escuchar el clamor de la liga y solicitar al ejecutivo nacional el otorgamiento de divisas para que se pudiera llevar a cabo, con total normalidad, la temporada del baloncesto venezolano y así comenzó el juego de las sillas con la fecha de inicio, primero mediados de marzo, luego inicios de abril, luego finales y por último el día que se hizo el salto entre dos de forma oficial: 11 de mayo de 2018, cuando inició una liga que iba a contar con 16 juegos en la ronda regular y que fue calificada por el propio Chacón como una “temporada de emergencia”. Los dólares, luego de un proceso largo de reuniones con el gobierno nacional y el ministerio de deporte, ya habían sido otorgados, pero ahí apenas iniciaban los problemas de la liga.

Deudas

Marinos de Anzoátegui era el segundo representante de Venezuela en la Liga de las Américas, pero el once veces campeón del baloncesto venezolano y uno de los equipos históricos del deporte nacional, fue apartado del torneo por FIBA debido a las deudas que acumula y que aún no ha saldado en su totalidad.

Con una suma que se acerca a los dos millones de dólares, el Acorazado Oriental, luce a punto de zozobrar en pleno mar abierto. La más llamativa es la deuda con Germán Gabriel, por la que fueron sancionados por la FIBA y no pueden inscribir a ningún jugador.

Y esa situación le costó la eliminación en ronda regular, algo que no sucedía desde hace 24 años. Marinos contrató al español Lluis Pino como técnico, un hombre que sabe manejar planteles jóvenes, y es que eso era lo que tenía Marinos, jugadores jóvenes porque no pueden contratar importados ni firmar a los jugadores que les pertenecen por la sanción que no les permite hacer transferencias internacionales.

Un caso parecido fue el de Bucaneros que en plena campaña recibió un golpe fuerte, FIBA los sancionó por la deuda que tenía con John Cox, alrededor de doscientos mil dólares que fueron pagados tiempo después, pero la Maquinaria Naranja no solo le debía al primo de Kobe Bryant. Los varguenses le debían a Windi Graterol, Tulio Cobos y Carlos Cedeño, además de Devoe Joseph y Kris Lang, a casi todos le fue cancelada la deuda, menos al canadiense Joseph, quien demandó al equipo ante FIBA.

La imagen de la LPB quedó empañada por las deudas, pero no fue solo por el tema económico que la temporada quedará en el ostracismo por tener un equipo que jugó todos sus partidos como visitante: Gaiteros del Zulia.

El equipo nómada

Gaiteros del Zulia es uno de los conjuntos más tradicionales del baloncesto venezolano, pero este año disputó toda la ronda regular como visitante y por si fuera poco de manera consecutiva.

El conjunto furrero que acarreaba problemas con la sede desde la temporada pasada cuando le tocó disputar sus encuentros como local en el gimnasio Fenelón Díaz de Punto Fijo, esta vez no contó con una sede propia aunque sonó el palacio de combates de San Francisco, el Domo de Cabimas y el propio Pedro Elías Belisario Aponte, sede natural de los zulianos, que se encuentra en estado deplorable.

La situación de Gaiteros es una mancha muy grande para la liga, además de todos los problemas legales en años anteriores, tener un equipo que no tenga una sede donde jugar le resta seriedad al espectáculo, por supuesto la divisa occidental no ganó ni un partido en la ronda regular.

Una tribu, dos caciques

Otro punto flaco de esta temporada fue el problema legal de Guaiqueríes de Margarita, equipo que hace unos años fue expropiado por el gobierno nacional, pero una sentencia del Tribunal Supremo de Justicia regresó al equipo a las manos de su dueño legítimo, Rodolfo Tovar, pero en plena temporada habían dos directivas y aún no se ha resuelto al cien por ciento el embrollo legal.

Estos son algunos de las aristas que tuvo la temporada del baloncesto venezolano. Ahora el balón está del lado de los dueños de equipo que tendrán que sentarse en una especie de jornada de reflexión para colocar en una balanza lo bueno y lo malo.

Varios tienen en mente planes para que la liga mejore, pero todos tendrán que poner su granito de arena si quieren que la LPB vuelva a ser el “espectáculo deportivo de Venezuela” y no una telenovela llena de suspenso y drama.

Escrito por: Rowerth Goncalves / @Rowerth92

Foto: John González / @JOHNHATE

 

William Muvdi

Licenciado en Comunicación Social mención Integral, formado en la Universidad Bolivariana de Venezuela desde el 2008. Trabajó como Jefe de Información y Medios en el Instituto Regional del Deporte de Aragua -IRDA- (2011-13 / 13-14), Gerente de Producción y Coordinador del Circuito radial del Aragua F.C. para los torneos 2014-15, 2015-16 en la estación Aragüeña 99.5fm. Delegado y asistente (scouting) en Aragüeños B.B.C.