Muhammad Ali y sus visitas a Venezuela (+Video)

Muhammad Ali
27 junio 2020

En junio de 1979, Muhammad Ali, legendaria y controversial figura del boxeo, dejó caer un ‘bombazo’ que, entonces, estremeció de golpe al mundo del deporte. De manera inesperada, el icónico pugilista, para muchos el mejor de todos los tiempos, renunciaba a su título mundial, en carta dirigida a la Asociación Mundial de Boxeo, y, a la vez, anunciaba su retiro de los ensogados.

Tenía 37 años y empezaba a perder cualidades físicas. El desafiante y esquivo peleador ya no escapaba de sus rivales tan fácilmente, pues sus reflejos y velocidad habían mermado con el paso del tiempo. “Estoy exhausto, no tengo nada que probar…creo que es lo mejor, retirarme como campeón…como el más grande”, señaló aquella vez el supercampeón de pesos pesados.

A pesar de aquel anuncio, Ali volvió al cuadrilátero para disputar un par de combates más, con la idea de cubrir las dificultades financieras que, según reportes de la época, atravesaba, y en ambos casos salió derrotado. Su retiro definitivo de produjo en diciembre de 1981, a los 39 años y ya con indicios de la enfermedad que lo acompañó hasta el final de sus días: mal de Parkinson.

La carrera del estelar boxeador se prolongó por 21 años. Y en ese trayecto completó un par de visitas a Caracas, mismas que fueron reseñadas como auténticos acontecimientos por la prensa de entonces.

Muhammad Ali y su primera vez en la capital venezolana

Muhammad Ali vino a Venezuela por vez primera en 1971. El diario Panorama, de Maracaibo, publicó una reseña de aquello en 2016, a propósito del fallecimiento del inolvidable deportista. El diario zuliano recordó que el 20 de agosto de 1971, como previa al combate del venezolano Vicente Paúl Rondón con el norteamericano Eddie Jones –ganó el criollo-, Ali peleó con un sparring de apellido Brook, para el deleite del público reunido en el Nuevo Circo de la capital.

“Demostró que es todo un señor boxeador. Le dio sabor al programa boxístico (…) salvando el espectáculo con sus ocho asaltos de lección de boxeo”, publicó Panorama al reseñar la actividad de Ali en Caracas.

Cuatro años antes de aquella visita, Ali, quien se había cambiado el nombre (fue bautizado de niño como Cassius Clay) por creencias religiosas y políticas, fue despojado de sus títulos mundiales al negarse a dar un paso al frente para ser reclutado por su país, Estados Unidos, y cumplir con el servicio militar en la Guerra de Vietnam.

El periodista Jesús Cova, en un trabajo para El Universal, diario de circulación nacional, reseñó que Ali estuvo en la velada desarrollada en Nuevo Circo, pero no subió al cuadrilátero como reseñó Panorama. “Lo programado era que realizara una exhibición para deleite de los aficionados. Sin embargo, la presentación no se dio, aún ignoro el porqué. Pero el Ali de 31 años por esos días sí estuvo en primera fila la noche del 27 de febrero y presenció como Rondón se convertía en la primer campeón mundial venezolano al aplastar a Dupree en el sexto tramo”, escribió Cova.

“Al final del espectáculo, Ali ni siquiera se molestó en hacer comentarios sobre la pelea. Simplemente tomó el vehículo que le habían asignado, se fue al hotel y al día siguiente volvió a New York, sin hacer bulla”, añadió Cova, uno de los pioneros del periodismo deportivo en Venezuela.

De regreso tres años después para la inauguración de El Poliedro

Ali regresó a Venezuela tres años después. Ya había vuelto a la actividad profesional, tras cumplir el castigo por negarse a defender a Estados Unidos en la guerra. En esa ocasión fue espectador de primera fila de la refriega George Foreman-Ken Norton, de sus habituales rivales en los ensogados, quienes, en una cartelera de lujo, inauguraban El Poliedro.

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Según Panorama, Ali elogió la arquitectura de El Poliedro. “Me gusta más que el Astrodome de Houston”, afirmó entonces.

Foreman, a quien Ali calificaba como “uno más”, resultó ganador de aquel combate. Y Cova reseñó que Ali decía entre sus amigos que Norton había perdido porque no recibió sus consejos.

“En una silla de ring side Ali siguió las acciones en actitud imperturbable, displicente, casi con indiferencia. Luego diría entre algunos de sus amigos, de lo que pude enterarme por simple casualidad, que él tenía parte de culpa en la derrota del aspirante por no haber llegado una hora o 30 minutos antes al Poliedro”, contó Cova.

Luego de dos días en el país, Ali se marchó de suelo venezolano. Siete años más tarde, el hombre que “volaba como una mariposa y picaba como una abeja” dejó el boxeo, no sin antes dejar una profunda huella entre aficionados y detractores que aún permanece.

Escrito por Carlos José Méndez / @CarlitosJMendez

Foto: Tomada de Sports Illustrated