Osmar García: ”Me emociona pensar que algún día conformaré la selección de mayores”

05 marzo 2020

A la hora de hablar sobre el futuro emergente dentro de las categorías menores del baloncesto venezolano y de la selección nacional, Osmar García es un nombre que no puede pasar desapercibido.

Con 16 años cumplidos en enero del presente año, García ha demostrado su talento desde que empezó a jugar en la escuela San Francisco Javier de La Pastora (JAR), cuando contaba con nueve años edad, debido a su tamaño respecto a los demás niños de su camada.

”Un entrenador que se llama Gilberto Castillo me invitó a practicar baloncesto con sus hijos en la escuela de la parroquia Coche, donde asistí por primera vez con mi mamá. Su entrenador José Antonio Prieto me recibió y comenzó con su entrenamiento normal porque observó que a pesar de ser gordito corría. Pero de baloncesto yo no sabía nada.”.

Así fue como ingresó a representar a Distrito Capital en las categorías menores, compartiendo generación con Enzo Ianuzzi y Fabrizio Pugliatti. Ambos se encuentran jugando en Italia. Mientras que Osmar tuvo que partir a Estados Unidos, no solo para desarrollarse como jugador, sino también en el terreno académico.

”En Estados Unidos me va muy bien. Pero debo reconocer que ser estudiante y atleta al mismo tiempo requiere de mucho esfuerzo de mi parte. En los colegios exigen un nivel académico muy alto y durante la temporada debes estar en la cancha del colegio muy temprano”.

Un niño en tierras desconocidas

García llegó a tierras norteamericanas de la mano del coach William Montero, quien le da la noticia a sus padres de que había interés por él en los Estados Unidos después de disputar un torneo nacional U12 con la selección de Carabobo en 2016. Así que antes de entrar en la adolescencia tuvo que partir a un terreno desconocido, no sólo por lo dicho anteriormente con las clases, sino que esas clases debían dictarse en otro idioma.

”En principio llegué a Phoenix, Arizona. Tuve ciertos inconvenientes con el idioma, ya que no lo conocía, aunque con mucha disposición de aprenderlo, de manera que pudiera avanzar en los estudios. Esa siempre fue mi prioridad, lo demás era secundario. Sin embargo voy a los Estados Unidos para seguir mis sueños, ya que contaba con apenas 12 años”.

Ahondando en el terreno deportivo, el circuito colegial donde se encuentra este juvenil criollo es la meca de la estructura deportiva mundial. Los High School, como es llamado en USA, representan el paso previo al baloncesto universitario (NCAA).

”Es muy competitivo, y además te da la oportunidad de desarrollar todas las habilidades poniéndole el interés debido. Te enseñan varios sistemas de juegos según la estrategia del equipo contrario”.

Con sus 202 centímetros de estatura y una envergadura física notable que dista mucho del niño que comenzó en el JAR. No obstante, en los torneos donde compite habitualmente abundan jugadores con características similares, lo que plantea un reto para él.

”En las competencias, sobre todo las colegiales me ha tocado jugar contra equipos que tienen estudiantes del último año de high school. Así que asumo la responsabilidad de cubrir y parar al hombre grande dada la contextura que tengo a pesar de mi edad”.

Perfil de Osmar García durante su paso por la selección (Cortesía: ElTimeout)

La mejora constante de sus habilidades sobre la pista es necesaria para añadirle facetas para anotar a sus dones físicos, pues a medida que avance en su carrera se le hará más complicado establecer diferencias corporales de manera tan clara.

”He venido mejorando mi drible, porque lo considero fundamental, básico e infinito. Siempre lo estoy trabajando y a esto le agrego visión previa para concretar la jugada de forma efectiva para mi equipo. He tenido que aprender a jugar todas las posiciones, jugando desde armador hasta pívot, mejorando mis lanzamientos de larga distancia y mi defensa”.

A pesar de haber jugado en varias posiciones del campo, sabe que debe apostar a convertirse en un escolta o alero dada su estatura.

”Soy consciente que estoy en formación, y trabajo para aprender más cada vez. Pero la posición de escolta y alero se identifican con mi forma de juego, aunque es el tiempo quien hablará en ese sentido por mí”.

Después de su paso por las áridas zonas de Phoenix pasó a un lugar más parecido a su tierra natal, tanto por el clima y como por la gran comunidad venezolana que vive allí. Ese lugar es Miami, Florida.

Desde 2018 llegó a Riviera School Prep, donde comparte filas con otro compatriota suyo como David Perez Jr.

”Agradezco a todas las personas que me han apoyado y que han estado pendiente de mí, en especial a mi familia y amigos. Agradezco también al señor George Patricio Alertte, quien gestionó mi cambio a Miami”.

Riviera Prep School se coronó campeón distrital en recientemente

Osmar García: ”Vestir la camiseta de la selección fue una gran experiencia”

A Florida arribó tras su participación en el Sudamericano U15 de 2018, donde regalaba un año de ventaja en comparación con sus oponentes.

En la competición continental brilló y lideró a la selección venezolana dirigida por Manuel Echezuría al promediar 14.2 puntos, 12.6 rebotes y 3.4 asistencias, destacando en el partido por la tercera plaza contra Argentina, donde dejó 17 tantos y 16 capturas. Pero los criollos cayeron de manera cerrada frente a los albicelestes para despedirse de la posibilidad de clasificar al Premundial U16.

”La verdad que fue una gran experiencia llevar la camiseta vinotinto. Eso nos distingue como venezolanos, aunque no logramos clasificar considero hicimos un muy buen papel. Compartí y disfruté mucho con mis compañeros de equipo y cuerpo técnico. En lo personal ser considerado como parte del quinteto ideal de Sudamérica me satisface, siendo un año menor para esa competencia. Sin embargo hubiera querido que clasificaramos y haber enfrentado a Brasil en la final. En esa oportunidad, su entrenadora habló conmigo, me felicitó, me aconsejó y me dijo que en su país estaba a la orden”.

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Osmar García representó a la selección y fue parte del quinteto ideal en el Sudamericano U15 en 2018 (Foto: Consubasquet)

Meses antes no pudo representar a la Vinotinto en el Sudamericano U14, torneo en el que el elenco nacional logró un meritorio segundos puesto en Maturín, perdiendo la final contra Brasil.

”En el U14 celebrado en Maturin seguí los partidos por mi teléfono, deseando estar ahí, siempre y cuando se me dé la oportunidad. Mientras tanto sigo aquí, estudiando y practicando baloncesto”.

Pese a haber nacido en 2004, es posible que Osmar esté en la consideración para el U19 que está planteado efectuarse en este año, así como el Sudamericano U17 de 2021, donde compartiría equipo en un potencial plantel con Pugliatti y Iannuzzi. Todos ellos piezas del recambio a futuro del conjunto absoluto.

”Siempre he estado dispuesto a representar a mi país. Me emociona pensar en que pudiera, algún día, conformar la selección de mayores o de sustituir a los grandes que hoy en día son parte de la Vinotinto. Vi mi nombre en una primera mención, pero tengo claro que debe pasar cierto tiempo para que eso suceda. Mientras tanto me mantendré entrenando, hasta llegar a ese día. De verdad me entusiasma esa idea”.

Texto: Alejandro Jesús Fernández / @AlejoFer1398

Foto: Miami Herald