Screen Shot 2019-05-23 at 8.11.35 PM

Rumbo al Mundial: Puerto Rico, La Isla del Encanto… y del baloncesto

Comparte esto
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on Facebook
Facebook

Puerto Rico enfrenta este Mundial de China 2019 con la firme intención de volver a ese pedestal que supo conseguir en décadas pasadas, pues la isla de los ”12 Magníficos” han sido eliminados en la fase de grupos en las tres últimas ediciones con derrotas que no hacen honor a su tradición.

Después de Estados Unidos y Brasil, los boricuas forman el equipo con más títulos a nivel continental (3), aunque no ganan una presea dorada desde 1995, cuando se alzaron en el Preolímpico de Mar del Plata frente a Argentina, algo que no era para nada sorpresivo dado los jugadores que tenían.

A finales de los 80’s y principios de los 90’s, José ”Piculín Ortíz, Ramón Rivas, Jerome Mincy y Fico López integraron un conjunto que se ganó cabalmente el respeto de América y el Mundo.

Pero ellos solo estuvieron en una época que es parte de una gran y larga tradición de baloncesto en la isla caribeña.

Puerto Rico: el inicio

Pese a que el primer encuentro de la Selección de Puerto ocurrió en 1935 contra México en El Salvador, y que la liga comenzó en 1930, el ingreso a FIBA tardó un poco más, puesto que no fue hasta 1957 cuando ingresaron en el organismo.

Dos años más tarde participarían en su primer torneo de nivel al hacer acto de presencia en la Copa del Mundo escenificada en Chile. Allí finalizaron en la quinta colocación con tres victorias en nueve partidos. Casi derrotan a Estados Unidos (54-53).

En 1960 clasificaron a los Juegos Olímpicos de Roma, aunque la experiencia no fue grata al terminar con tres reveses en igual número de choques.

Volvieron en 1964, y la cita fue en Tokio, lugar que sería testigo del primer gran salto hacía adelante de los caribeños en la historia grande del básquet. 

Encuadrados en un grupo de ocho equipos, donde solo pasarían dos, y uno de ellos era la Unión Soviética. Como era de esperarse el ”Rodillo Rojo” se impuso en todos los juegos, por lo que había una lucha enardecida por el otro puesto que daría acceso a semifinales.

Medallas esquivas para la isla

Puerto Rico batió a Polonia (66-60), Canadá (88-69), Hungría (74-59) y México (73-55) para clasificar. No importó que hayan caído -previsiblemente- contra la URSS (82-63), e Italia (74-64).

Estados Unidos fue mucho en semis y fue el verdugo que los sacó de la final, que ya era un sueño. El 62-42 reflejó la superioridad. No obstante, quedaba la lucha por no irse con las manos vacías.

Brasil se encargó de que fuese así y ganó 76-60. Nunca más “La Isla del Encanto” estuvo entre los cuatro mejores a nivel olímpico.

El piloto Juan Vicéns terminó siendo el líder ofensivo y la primera estrella del baloncesto puertorriqueño.

Equipo olímpico de Puerto Rico en 1964 (Foto: Comité Olímpico de Puerto Rico)

Época de traspiés

Raymond Dalmau se erigió como el sucesor de Vicéns en la selección nacional, solo que los resultados no lo acompañaron, pues acabaron duodécimos en el Mundial de 1967 y novenos en los JJOO de 1968.

En los Juegos de Berlín 1972 la isla hizo un buen papel firmando un segundo puesto por detrás de la URSS como en Tokio, pero esta vez un triple empate con Italia y Yugoslavia marginó su acceso a estar entre los cuatro privilegiados que pelearían por una medalla.

Cuatro años después decepcionarían en Montreal, al ganarle a Egipto por forfeit y rozar la heroica frente a USA, con quienes cayeron por un punto (94-93).

Entre la finalización de Berlín y el encendimiento del pebetero en Canadá, se disputó un Campeonato del Mundo en Puerto Rico durante el verano de 1974.

El papel de los locales resultó decepcionante y fueron batidos en cinco de los siete desafíos afrontados.

Llegaron las medallas

La década de los 80’s significaron el surgimiento de Puerto Rico en una potencia basquetbolística a nivel regional, solo superada por sus vecinos del norte.

Se subieron a lo más alto del podio en el primer FIBA Américas en 1980, desarrollado en San Juan y ahí llegó la irrupción de la escuela boricua. Tuvieron que pasar nueve años para igualar esa gesta, consiguiéndola en el Premundial de 1989 en México.

Anterior a eso, se apoderaron de la plata en el Preolímpico de Montevideo 1988, cayendo con Brasil en la final por 101-92.

Así se fue la década de los 80’s para la isla: dos títulos de América (1980, 1989), tres Centobasket consecutivos (1985, 1987, 1989) y un bronce panamericano en 1987.

Camino a la excelencia

Si bien parecía una década exitosa la que había terminado, la que vendría sería la consolidación hacía la élite, dado que nada más comenzada dejaron boquiabiertos a todos con la mejor constelación de estrellas que se unirían en la selección de Borinquen.

El pívot José ”Piculín” Ortíz, con experiencia NBA y Europa como referente, junto a otras figuras tales como: Ramón Rivas (ex-Celtics), Jeromy Mincy (drafteado por Knicks) y Fico López.

Ese quinteto arribó a la Argentina con el propósito de representar correctamente el estandarte patrio…y lo hicieron con creces. Lo alcanzado superó las expectativas.

Primero vencieron 78-75 a Angola sufriendo con un canasto in-extremis de López, después dieron cuenta de Venezuela por 88-74 y terminaron la primera fase de forma airosa frente al eventual campeón, Yugoslavia.

La próxima ronda no cambió mucho su panorama, y allí sometieron a los australianos (89-79), argentinos (92-76) y a Estados Unidos (81-79).

Al igual que 26 años atrás, nuevamente se presentaban a unas semifinales, y la posibilidad de ser campeones era concreta.

La realidad volvió y el famoso ”Ejército Rojo” soviético sacó toda su artillería en el partido, acabando así con la ilusión del equipo de ”Piculín”, y que estaba dirigido por la otrora gloria de los 60’s, Raymond Dalmau.

En el enfrentamiento por el tercer lugar casi sellaron el bronce, no obstante una serie de errores en los segundos finales contra Estados Unidos llevó el juego a la prórroga, donde perdieron 107-105.

Quinteto abridor de Puerto Rico en 1990. Foto: ElNuevoDía

La isla se afianzó

Los próximos certámenes efectuados en Américas vieron como Puerto Rico era un claro candidato.

Dos coronas de Centrobasket (1991 y 1993) y tres finales seguidas entre 1993 y 1997 lo comprueban. Además de amargarle la fiesta a Argentina en el Preolímpico de Mar del Plata 1995, con lo cual clasificaban a Atlanta 96.

Otro hito fue el Oro conquistado en los Juegos de la Buena Voluntad 1994 en San Petersburgo, Rusia.

En el Mundial de Canadá 1994 se ubicaron entre los seis primeros, con sonoros triunfos ante Alemania y los locales.

Nuevo milenio boricua

La llegada del nuevo milenio trajo consigo pocas medallas de oro, pero buenos desempeños a escala global.

Indianápolis 2002 fue un trampolín para un joven llamado Carlos Arroyo, quien todavía era chico de 23 años, rodeado de Ortíz, Mincy, Larry Ayuso, Daniel Santiago y Rolando Hourruitiner.

Puerto Rico se despachó al subcampeón de Europa en ese entonces, Turquía, y a Líbano, y fueron batidos por Brasil.

En la próxima fase se crecerían ante los mejores equipos del Mundo. Sendos lauros sobre Yugoslavia (85-83), España (73-65) y Angola (89-87).

”Piculín Ortíz”, leyenda del basket boricua (Foto: El Nuevo Día)

Instalados en cuartos se vería en el horizonte una posible medalla como 12 años atrás. El rival: Nueva Zelanda.

Los oceánicos habían avanzado a esta instancia de forma poco convincente como cuartos de su grupo. Había respeto, pero los boricuas eran superiores.
Solo debían refrendarlo en pista y eso no sucedió, pues Nueva Zelanda fue un escollo que se atravesó y no dejó los dejó avanzar. El 65-63 fue un golpe mortal. En vano serían los 24 puntos de Ayuso o las siete asistencias de Arroyo.

Cuando Carlos arroyó al Dream Team

La siguiente cita era en los JJOO de Atenas 2004, a los que clasificaron después de obtener un meritorio tercer lugar en el Coliseo Roberto Clemente de San Juan por detrás del equipo NBA de Estados Unidos y la ”Generación Dorada” argentina en el FIBA Américas de 2003.

El OAKA de la capital griega fue la sede del debut en la competición olímpica con el cuarto ”Dream Team” que llevaba USA Basketball a las olimpiadas. Tim Duncan, Allen Iverson, Stephon Marbury y un adolescente LeBron James eran algunos de sus integrantes.

Al momento de darse el salto entre dos Carlos Arroyo sacó toda su casta y no le importó el invicto de 12 años que hasta ese instante arrastraba su rival de turno.

La isla se paseó

Ambos equipos se fueron al vestuario 49-27, una diferencia normal en una partido de USA. Lo único extraño es que quien aventajaba en este caso era Puerto Rico, no los norteamericanos.

Arroyo fue clave en el paseo boricua que se extendió por todo el encuentro. Sus 24 tantos y siete asistencias sellaron una paliza de 19 puntos (92-73) que hasta ahora es la mayor que ha recibido cualquier combinado de Estados Unidos, ya sea profesional o colegial.

Carlos Arroyo fue indetenible para la defensa estadounidense (Foto: Miami Herald)

Ganarían en esta instancia a Australia y Angola. Eso les bastó para pasar a cuartos de final, donde Italia no les brindó oportunidades y los eliminó con un 83-70.

Fueron los últimos JJOO de Piculín, y también serían los últimos de Puerto Rico como equipo nacional. Nunca volvieron a clasificar, pese a siempre disponer del material.

Bache boricua

“La Isla del Encanto” actualmente se encuentra en un bache, no tanto generacional, sino de escasez de resultados que resuenen en el Mundo como lo hacían antes.

Eliminados en las tres últimas Copas Mundiales sin ni siquiera pasar de fase, además de ausentarse de los JJOO desde Atenas 2004, quedándose siempre a las puertas de conseguirlo.

A nivel americano han visto como Argentina, Brasil, Venezuela, República Domincana y México le han quitado terreno en los torneos FIBA.

Pero a veces son fieles a su historia y victorias aisladas contra Eslovenia en el preolímpico de 2008 y con Letonia previo a Río 2016 hacen recordar la época dorada.

El bronce que se colgaron los chicos del sub17 en el pasado mundial de la categoría hace que el futuro se muestre esperanzador.

La selección U17 celebra el Bronce en el Mundial 2018. Foto: FIBA

Puerto Rico clasificó a China 2019 en un juego de vida o muerte ante Uruguay. Los boricuas tuvieron el beneficio del sorteo y del destino de jugar en el Coliseo Roberto Clemente su último partido eliminatorio. En la justa mundialista se medirán en primera instancia a España, Irán y Túnez, todas selecciones del grupo C.

Palmarés

  • FIBA Américas: Oro (1980, 1989, 1995), Plata (1988, 1993, 1997, 2009, 2013), Bronce (2003, 2007).
  • Copa del Mundo: Cuarto puesto (1990), Cuartos de Final (1994, 2002)
  • JJOO: Cuarto puesto (1964), Cuartos de Final (1972, 1988, 1992, 2004).
  • Juegos Panamericanos: Oro (1991, 2011), Plata (1959, 1971, 1975, 1979, 2007), Bronce (1959, 1987, 1999, 2003).
  • Centrobasket : Oro (1973, 1985, 1987, 1989, 1991, 1993, 2001, 2003, 2008, 2010, 2016), Plata (1965, 1971,1975, 1977, 1979, 1997, 1999, 2004, 2012, 2014) Bronce ( 1969, 1995, 2006).

    Ranking FIBA: 16.

Escrito por: Alejandro Jesús Fernández / @AlejoFer1398 

Jorge Fernandez

Quinto semestre de comunicación social en la Universidad Central de Venezuela (UCV).Coordinador de la sección de baloncesto y editor de la sección de fútbol en Sports Venezuela.