Robert Glenn: un trotamundos tan espectacular como aguerrido

Recordamos el paso de Robert Glenn por Trotamundos de Carabobo
30 julio 2020

Pocos importados que hayan jugado en la Liga Profesional de Baloncesto (LPB) de Venezuela fueron tan espectaculares como Robert Glenn. El “Cohete” de Indiana, a punta de capacidad atlética, persistencia y corazón, maravilló a la afición de Trotamundos de Carabobo durante cinco años. También se ganó el respeto de todo el público del baloncesto nacional.

 

Llegó al conjunto carabobeño en 2011 y jugó por última vez en Venezuela en 2016. Su única deuda fue no haber podido ganar el título. Fue subcampeón en 2012 y en 2014. Además, disputó una edición de la Liga de las Américas.

 

Su desempeño fue tan bueno que en su mejor momento se rumoreó la intención por parte de la Federación Venezolana de Baloncesto de nacionalizarlo. Finalmente no se concretó.

 

Bicampeón de clavadas

 

Robert Glenn impresionó desde su llegada por su capacidad atlética. A pesar de medir “solo” 2,01m, clavaba la pelota con una facilidad poco habitual para los ojos del fanático venezolano. Rápidamente se ganó la invitación a la competencia de mates de la liga en su primera temporada.

 

El Juego de las Estrellas de 2011 fue en el Forum de Valencia. Glenn era el consentido del público y no desentonó. Su show fue impresionante. Un repertorio variado como el de ningún otro participante que se recuerde.

 

Realizó una clavada con giro, otra pasándose el balón entre las piernas, una hundiendo la pelota y casi su brazo por completo en la canasta, entre otras. La guinda del pastel fue un mate en el que lo asistió David Cubillán desde el segundo piso del recinto. Gran mérito del “Relámpago“, cuya labor tuvo la misma dificultad -o incluso mayor- que la del estadounidense.

 

 “Los fanáticos me apoyaron. Me motivaron a realizar todo esto. Solo practiqué un día antes de la competencia la clavada en la que me asistió Cubillán“, comentó Robert Glenn tras finalizar la competencia. Se llevó los máximos honores. Nos dio una prueba de que su paso por Venezuela no sería momentáneo.

 

 

No fue el único logro que consiguió en uno de los eventos de un Juego de Estrellas. En 2012 repitió en la misma competencia, aunque tuvo que compartir las mieles del triunfo con Darius Adams. Quedaron empatados. Nos regaló otro mate inolvidable: imitó la clavada icono de Michael Jordan estilo “Superman”.

 

 

En 2014 hizo su regreso al mítico concurso, pero no lo ganó. Mismo caso en 2016. Darwin Matos y Anthony Mitchell impidieron que Glenn ampliase su historial de triunfos en el torneo. Lo que sí ganó en 2014 fue el premio al Jugador Más Valioso del Juego de Estrellas, en el que los importados vencieron 137-134 a los criollos.

 

Robert Glenn: jugador franquicia

 

Año tras año, importados distintos pasaban por Trotamundos de Carabobo. El único fijo era Robert Glenn. Se convirtió en un jugador franquicia. Y aunque no logró alzar un trofeo, fue una de las bases del equipo más competitivo de la época, detrás de Marinos de Anzoátegui y Cocodrilos de Caracas. Lo fue junto a David Cubillán, Jhornan Zamora, Dwight Lewis y Miguel Ruiz. Los criollos sí pudieron obtener un título luego de ganar la Copa LPB 2019.

 

En todas sus temporadas promedió más de 10 puntos por partido. Su mejor registro en puntos, rebotes y asistencias lo logró en la 2015-2016, con 17.9 tantos, 6.7 rebotes y 2.8 asistencias. Tuvo dos campañas con más de dos robos por juego (11/12, 12/13). Sus marcas en la Liga de las Américas fueron de 12.5 puntos y 5.1 rebotes, luego de seis compromisos jugados.

 

Ganó en múltiples ocasiones el premio al Jugador de la Semana de la LPB. Quizás sus números no daban para un MVP, pero su trabajo como escudero estaba perfectamente bien ejecutado. Se adueñó del puesto cuatro de Trotamundos.

 

Glenn no lanzaba triples, pero podía tomar el balón estando atrás de la línea de tres y tras un pique iniciar el doble paso y definir de la forma en la que pudiese. 

 

Llegó con 23 años a Venezuela a potenciar su carrera. Y a la vez que lo hizo, no solo se ayudó él, también colaboró en elevar aún más el nivel del baloncesto local. El espectáculo nunca faltó. Mucho menos la entrega en cada partido. Robert Glenn jugó para el equipo y para los fanáticos, una mezcla que equilibró bien para ser un jugador temido por los rivales y aclamado por los suyos. Con seguridad, el explosivo “Cohete” siempre será bien recordado en el país.

 

 

Escrito por: Jorge Fernández / @SirGeorgeF.
Foto: Meridiano.
Videos: LPBaldia, César Acosta, Champions Agency.
Fuente estadística: Real GM.